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El comercio exterior argentino con Brasil y China movió US$ 31.607 millones en los primeros siete meses de 2026 y concentró prácticamente un tercio del intercambio total del país, que en ese período alcanzó los US$ 100.651 millones entre exportaciones e importaciones, según el informe Intercambio comercial argentino (ICA) del INDEC correspondiente a julio, publicado el 20 de agosto de 2026.
Brasil se mantuvo como el primer socio: US$ 7.387 millones de exportaciones y US$ 9.136 millones de importaciones, con un intercambio de US$ 16.523 millones. China quedó segundo, con US$ 5.589 millones de ventas y US$ 9.495 millones de compras, para un total de US$ 15.084 millones.

La asimetría entre ambos aparece en la participación. Brasil absorbió el 12,7% de las exportaciones argentinas y aportó el 21,6% de las importaciones. China participó con el 9,6% de las ventas y el 22,5% de las compras. Sumados, los dos países explicaron el 22,3% de las exportaciones y el 44,1% de las importaciones del país en el período.
En los siete meses, la balanza comercial argentina registró un superávit de US$ 16.080 millones, con exportaciones por US$ 58.365 millones (22,9% más que en igual período de 2025) e importaciones por US$ 42.286 millones (3,5% menos). El resultado positivo se repitió por trigésimo segundo mes consecutivo, según el INDEC.
Dentro de ese esquema, China concentró el saldo negativo de mayor magnitud, con US$ 3.906 millones, aunque las exportaciones argentinas hacia ese destino aumentaron 36,7% y las importaciones disminuyeron 2,6%. Un año antes, el rojo bilateral acumulado hasta julio había sido de US$ 5.714 millones.
Con Brasil, la diferencia entre ambos flujos arrojó un saldo negativo de US$ 1.749 millones, contra los US$ 3.943 millones del mismo tramo de 2025. El déficit con el Mercosur en conjunto fue de US$ 2.250 millones, con Brasil aportando el 72,9% de las exportaciones argentinas al bloque y el 73,8% de las importaciones recibidas desde la región.

La canasta con Brasil es la más industrializada de las dos. De los US$ 7.387 millones exportados en el acumulado, US$ 4.759 millones correspondieron a manufacturas de origen industrial, seguidas por US$ 1.198 millones de manufacturas de origen agropecuario, US$ 1.033 millones de productos primarios y US$ 397 millones de combustibles y energía.
En julio, las ventas a Brasil fueron de US$ 1.127 millones, con un alza interanual del 13,0%, impulsadas principalmente por las MOI. Los vehículos automóviles para transporte de mercancías, el trigo y morcajo, los vehículos para transporte de personas, los copolímeros de etileno y la leche entera en polvo concentraron el 45,1% de los despachos a ese destino.
Del lado importador, los US$ 9.136 millones comprados a Brasil se repartieron en US$ 3.011 millones de bienes intermedios, US$ 1.693 millones de vehículos automotores de pasajeros, US$ 1.572 millones de piezas y accesorios para bienes de capital, US$ 1.466 millones de bienes de capital, US$ 1.059 millones de bienes de consumo y US$ 331 millones de combustibles y lubricantes. En julio, las compras cayeron 15,8% interanual, y la energía eléctrica, los vehículos para transporte de personas, los tractores de carretera para semirremolques, los porotos de soja y los vehículos equipados para propulsión explicaron el 25,2% del total.
El intercambio con China está construido sobre bases opuestas. De los US$ 5.589 millones exportados hasta julio, US$ 2.488 millones fueron productos primarios, US$ 1.393 millones manufacturas de origen agropecuario, US$ 1.208 millones manufacturas de origen industrial y US$ 500 millones combustibles y energía.

En julio, China fue el tercer destino de las ventas argentinas, con US$ 667 millones y un descenso interanual del 34,2%, explicado sobre todo por menores despachos de productos primarios. Tres productos concentraron el 57,5% del mes: carbonatos de litio, carne bovina congelada deshuesada y porotos de soja.
Las importaciones desde China totalizaron US$ 9.495 millones en el acumulado, con US$ 2.912 millones de bienes de capital, US$ 2.366 millones de bienes intermedios, US$ 1.762 millones de piezas y accesorios para bienes de capital, US$ 1.705 millones de bienes de consumo y US$ 748 millones de vehículos automotores de pasajeros. En julio, cinco partidas —automóviles de turismo, acumuladores eléctricos, teléfonos, máquinas para procesamiento de datos y agroquímicos— representaron el 28,2% de las compras.

La composición de cada corriente comercial se traduce en costos logísticos distintos. En julio de 2026, el flete internacional de las importaciones argentinas promedió US$ 91,6 por tonelada, con una suba interanual del 0,7%.
Los fletes originados en China concentraron el 30,1% del total importado, con un valor unitario de US$ 332,5 por tonelada, un 49,1% superior al de julio de 2025, y un costo relativo de US$ 74,4 por cada US$ 1.000 de valor FOB. Los del Mercosur representaron el 30,7% del total, pero con un valor unitario de US$ 53,6 por tonelada —un 17,1% menos que un año atrás— y un costo de US$ 56,0 por cada US$ 1.000. Es decir: dos corrientes de peso similar en la matriz importadora, con un flete por tonelada más de seis veces mayor en el caso chino.

Completaron el panel el USMCA, con el 11,7% del flete total y US$ 98,7 por tonelada, y la Unión Europea, con el 7,1% y US$ 246,7 por tonelada. En conjunto, esas cuatro zonas explicaron el 79,6% del flete de las importaciones argentinas del mes.