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La Argentina podría superar los US$ 2.000 millones anuales en ventas de gas licuado de petróleo (GLP), según proyectó Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, en declaraciones consignadas por el periodista Sergio Serrichio en Infobae.
El país exporta actualmente unas 1,6 millones de toneladas anuales de GLP, propano y butano a países vecinos como Brasil, Chile y Perú. Con los proyectos de expansión en marcha, esa cifra podría alcanzar los 4,8 millones de toneladas en 2030, con un excedente exportable de entre 3 y 3,4 millones de toneladas, sin considerar el proyecto asociado al GNL de Río Negro.
Las proyecciones se expusieron durante un encuentro organizado por ese instituto bajo el lema "De Argentina hacia el mundo", que reunió a ejecutivos, expertos y consultores vinculados a la cadena de valor del GLP.
El primero corresponde a Compañía Mega, cuyo principal accionista es YPF con el 38%, en sociedad con Petrobras (34%) y Dow (28%). A fines de agosto, el gobierno aprobó su adhesión al RIGI con una inversión inicial de US$ 365 millones, destinada a elevar un 27% su producción de líquidos extraídos del gas crudo.
Según consigna la publicación, la ampliación llevará la capacidad de procesamiento de 4.800 a 7.200 toneladas diarias, un aumento cercano al 50%, con una inversión de US$ 260 millones ya aprobada por el RIGI dentro de un programa integral que podría alcanzar los US$ 650 millones. El presidente Javier Milei visitaría en los próximos días Bahía Blanca para recorrer ese proyecto.
El mayor de los tres es el desarrollo de líquidos de Transportadora de Gas del Sur (TGS), vinculado al eje Tratayén-General Cerri-Bahía Blanca, con una inversión superior a US$ 3.000 millones y una capacidad estimada de entre 2,7 y 2,8 millones de toneladas anuales de líquidos C3+.
El CEO de la compañía, Oscar Sardi, detalló que el plazo de ejecución es de 45 meses e incluye una red de captación, procesamiento en planta, transporte en poliducto, fraccionamiento y una terminal portuaria en Bahía Blanca. La obra demandaría 4.000 empleos directos y 15.000 indirectos, y permitiría exportar por ese solo proyecto US$ 1.200 millones anuales. El directivo mencionó además el trabajo en la ampliación del gasoducto Perito Moreno, para llevar su capacidad de transporte de 14 a 35 millones de metros cúbicos diarios.
El tercero está vinculado a los desarrollos de GNL en Río Negro y al tratamiento del gas destinado a licuefacción, que según Carnicer podría generar otro polo exportador de propano, butano y gasolina natural en el Golfo San Matías, complementario al complejo de Bahía Blanca.
El consultor estadounidense Craig Whitley dimensionó el mercado global de GLP en US$ 380.000 millones, con una demanda creciente y una oferta acotada: solo 19 países exportan GLP o líquidos del gas natural, mientras más de un centenar son importadores.
La región Asia-Pacífico concentra el 60% de la demanda mundial, según Julio Faldin, vicepresidente de Desarrollo de Negocios para América Latina de Argus, quien la definió como el principal destino de cualquier volumen nuevo. El directivo agregó que dos tercios de la producción mundial provienen del gas natural y el tercio restante de la refinación de petróleo.
Faldin proyectó que, con todos los proyectos en marcha, la Argentina alcanzaría los 8 millones de toneladas hacia 2040 y se ubicaría entre los cinco primeros exportadores mundiales. Actualmente ocupa el puesto 14 del ranking, según Whitley. Por su parte, Pedro Locreille, director de Midstream Gas y GLP de YPF, proyectó que ya en 2031 el país será el séptimo exportador mundial.

Fabricio Duarte, director de la Asociación Iberoamericana de GLP, señaló que América Latina depende del GLP de fuera de la región, principalmente de Estados Unidos, y que la Argentina puede convertirse en una fuente regional de suministro para diversificar el abastecimiento.
Desde Brasil, Alexandre Matta, gerente de Originación de Moléculas de Copa Energía, destacó que el 49% de las importaciones brasileñas de GLP provienen actualmente de la Argentina. El gerente de Abastecimiento de la chilena Lipigas, Francisco García Bustos, planteó que la oportunidad argentina pasa por sustituir las importaciones que Chile realiza hoy desde Estados Unidos.
India aparece como el mercado de crecimiento más dinámico. Según Udaya Jain, ex director de Adani, ese país colocó 22.000 toneladas de GLP argentino el año pasado y más que duplicó ese volumen en la primera mitad de 2026, con 50.000 toneladas.
El subsecretario de Hidrocarburos, Federico Veller, destacó que el GLP abastece a millones de hogares sin acceso a redes de gas natural y mencionó tres cambios a favor del desarrollo del mercado: menos burocracia, mayor libertad operativa y comercial, y una mejor focalización del subsidio mediante el programa Hogar, además de la estabilidad fiscal a 30 años que incluye el RIGI.
En la Argentina, cerca de 6 millones de hogares y 20 millones de personas no tienen acceso a redes de gas natural y utilizan GLP en garrafas. Según Pedro Cascales, presidente de la Cámara de Empresas de Gas Licuado de la Argentina (Cegla), el principal desafío logístico es atender una distancia promedio de 710 kilómetros desde los centros de producción.

