Entre los cuatro sectores que abarca el acuerdo, el de transporte es el que define el alcance para la infraestructura logística. Según la declaración conjunta, ambos países buscan "identificar proyectos de infraestructura prioritarios para la rehabilitación y expansión de ferrocarriles, vías navegables y puertos, con oportunidades para que empresas estadounidenses compitan en licitaciones o en calidad de subcontratistas".
El documento precisa además que las exportaciones de minerales, petróleo y gas aumentarán mediante inversiones estadounidenses y respaldadas por ese país "en ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos e infraestructura de generación y transmisión de energía, construidas sobre una base de tecnología confiable".
De acuerdo con la hoja informativa difundida por el Departamento de Estado, el corredor conectará las regiones argentinas ricas en recursos con los puertos interiores de la hidrovía y los puertos del Atlántico, con el objetivo de satisfacer la creciente demanda de los sectores energético y minero y, al mismo tiempo, reducir los cuellos de botella en el transporte y el suministro energético.