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Este 2026, la Empresa Portuaria Coquimbo (Epco) ha transitado una etapa de transición institucional, marcada por el recambio de las autoridades gubernamentales a nivel nacional y local, además de un nuevo directorio al mando de la estatal.
Si bien se trata de un periodo que puede requerir ajustes o adaptaciones, el foco en Epco se mantiene en buscar nuevas oportunidades que permitan incrementar los volúmenes de carga que transitan por el recinto marítimo y superar las cifras estables que se registran hasta ahora.
Ante ese objetivo, las posibilidades se extienden más allá de la frontera, pues Argentina ofrece un mercado que podría ver en el Puerto de Coquimbo una puerta de salida para su producción al exterior por el Pacífico. Aunque la propuesta es atractiva, persisten algunos desafíos que tienen relación con establecer un eje vial que cumpla con las necesidades que requiere un transporte terrestre internacional eficiente.
Asimismo, la apuesta también está sobre las mejoras que se han realizado al recinto portuario para su aumentar su capacidad operativa con un sitio de atraque de reciente construcción y otras obras destinadas a reforzar el muelle existente. En esa línea, el gerente general de la Empresa Portuaria Coquimbo, Ernesto Piwonka, planteó -en el marco del Enloce 2026– a PortalPortuario que "esperamos que las inversiones se traduzcan en un incremento de las transferencias".
¿Cómo ha sido este año para la Empresa Portuaria Coquimbo?
Ha sido un año especial para nosotros. A nivel nacional tuvimos cambio de Gobierno, cambios de distintas autoridades con las cuales nosotros nos entendemos directamente, así que siempre eso genera un proceso de reacomodo del cual ya estamos saliendo. Los temas siguen su curso, las autoridades nuevas ya han tomado las iniciativas que se venían trabajando y con los énfasis que corresponde hemos continuado el trabajo, en particular en Coquimbo, en el seno del Consejo de Coordinación Ciudad-Puerto, donde se acaba de aprobar una mejora del acceso al Puerto de Coquimbo, eso sin duda que va a beneficiar al puerto de aquí a un par de años más.
El proyecto que se aprobó es una mejora al acceso vial, que ha estado muy postergado durante mucho tiempo. Estuvimos estudiando varias opciones más ambiciosas, pero de momento se va a hacer una mejora más localizada, pero sin duda es una mejora que el puerto estaba esperando y necesitaba desde hace mucho tiempo.
En cuanto a nivel operativo, ¿Cómo se han comportado los volúmenes de carga?
Los volúmenes en el Puerto de Coquimbo se han mantenido estables en los últimos años, en torno más o menos a las 600.000 toneladas. Esperamos que las inversiones se traduzcan en un incremento de las transferencias. Eso requiere también que se posicionen mejor otros servicios que todavía no se han consolidado, entiéndase más frecuentes servicios navieros, servicios logísticos asociados a la carga, para que esa carga tenga más posibilidades de salir por nuestro puerto.
También han tenido conversaciones en Argentina para captar cargas de ese mercado. ¿Cómo va el avance de esa idea?
El problema de la consolidación de la carga argentina por Coquimbo es que requiere de un paso que esté abierto más tiempo y que tenga más capacidad. Hoy día, el gran proyecto de interconexión con Argentina a través de la Región de Coquimbo es el proyecto del túnel Agua Negra, pero ese es un proyecto muy grande, entonces no se va a ver probablemente de aquí a varios años más.
Por nosotros, ojalá que se hiciera lo antes posible, pero dentro de las prioridades nacionales probablemente no va a ser de las que se van a ejecutar más pronto. Así que, en ese sentido, hay otro proyecto que se puede hacer antes, que es un mejoramiento del actual paso Agua Negra. Eso implica mejorar algunos radios de giro, reforzar algunos terraplenes, algunos puentes, zonas de espera para los camiones, de tal manera que los camiones puedan fluir a través del mismo paso actual, pero en mejores condiciones.
Entonces, si eso se logra y además se logra que los servicios públicos tengan mejores instalaciones para estar en el paso y que, en definitiva, el paso abra más días en el año, eso permite que se consoliden rutas logísticas que hoy día están cortadas. Así que eso sí facilitaría la llegada de carga argentina al puerto y en ambas direcciones.
Situaciones de congestión en la zona centro o el mismo cierre del paso Los Liberadores por más de un mes, ¿los ven como factores que podrían impulsar al Puerto de Coquimbo como alternativa de salida para las cargas internacionales?
Ha pasado en otras ocasiones que, ante escenarios de congestión en la zona central, ha llegado a carga al Puerto de Coquimbo para tratar de reducir los tiempos de espera. Eso podría darse en este caso también, dado que el puerto tiene las capacidades para recibir esa carga, así que es una posibilidad, sin duda, y para eso el puerto está preparado.
En el ámbito medioambiental, ¿en qué está trabajando la Empresa Portuaria Coquimbo?
Hay planes de trabajo que son permanentes en términos de eficiencia energética, por ejemplo, de la economía circular, que eso se mantiene de todas maneras. El gran salto en materia ambiental se dio cuando el puerto incorporó la capacidad de transferir contenedores, porque eso permitió que el concentrado de cobre que hasta ese momento se transfería mediante cintas, ahora lo haga con contenedores de volteo. Entonces, ambientalmente eso es otro nivel, por supuesto es mucho mejor, prácticamente no hay emisiones de material particulado, así que eso mejoró mucho la condición ambiental del embarque de esa carga en el puerto.
En materia de cruceros, ¿Qué oportunidades observan para mejorar o impulsar este segmento?
Siempre hay posibilidades de hacer más cosas en ese sentido. Nosotros, como puerto, hemos tenido un nivel de recaladas relativamente importante a nivel nacional, estamos en torno a las 20 recaladas anuales. Sin embargo, en la última temporada tuvimos una baja importante, llegaron nueve cruceros en la temporada reciente, no por un problema local de Coquimbo, sino por un fenómeno más bien global que nos está afectando a nosotros también.
¿A qué se debe ese fenómeno?
Eso tiene que ver con algunos recortes de itinerarios de las líneas de crucero que, frente a crisis globales que les reducen la demanda por pasajeros, empiezan a restringir algunos servicios y Chile está dentro de esos que fueron restringidos. Las razones son parte de lo que hay que tener en consideración para poder ver qué es lo que vamos a hacer a futuro con eso, sabemos que hay un problema con los costos.
Nosotros somos parte de la Corporación de Puertos del Cono Sur y en el seno de esa corporación, hemos sido parte del grupo que está trabajando en esa línea. La corporación acaba de hacer un estudio de costos y con eso podemos identificar cuáles son las principales líneas de costo que debiéramos apuntar a reducir como país para que los cruceros sigan teniendo interés por venir acá, porque finalmente no es un tema de costo, es un tema de rentabilidad, de cuánto queda en el margen.
Si logramos reducir los costos a un nivel que nos permita que los márgenes sean competitivos con otros destinos que son similares a los nuestros, eso hace que las líneas vayan manteniendo su interés por Chile y ojalá aumentarlo.

