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Realizado por el Grupo de Estudio de Ingeniería Ambiental (GEIA) de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Bahía Blanca -institución con vasta experiencia en este tipo de evaluaciones en el ámbito portuario-, el estudio analizó las principales actividades relacionadas con la operación portuaria, incluyendo el transporte terrestre y marítimo, el consumo de energía y combustibles, la gestión de residuos y efluentes, y otros aspectos vinculados al funcionamiento de las instalaciones.
Resaltando el valor de los conocimientos que surgen a través de la Universidad Pública, el presidente interino del Consorcio, Dr. Mariano Carrillo, valoró “la importancia del estudio de las emisiones para poder preservar el medioambiente para las generaciones futuras, ante el incremento récord año tras año de la operatoria del sudeste bonaerense a través de Puerto Quequén”.

La presentación estuvo a cargo de los profesionales Aloma Sartor, Guillermo Friedrich y Daniela Escudero.
Impulsada por la División Ambiente, Área de Protección Portuaria, esta primera medición se establece como Línea de Base. El cálculo permite establecer un punto de partida, identificar aquellos sectores y actividades donde existen oportunidades de mejora y generar información que facilite la toma de decisiones orientadas a una operación cada vez más eficiente y sostenible. Constituye un instrumento de gestión clave en la planificación estratégica de la estación marítima.
La Huella de Carbono es una herramienta que permite conocer y comprender el impacto que tienen las actividades de una organización sobre el clima, a partir de la identificación de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs) asociadas a su funcionamiento. Las emisiones estimadas de cada una de las actividades se unifican y expresan en unidades de dióxido de carbono equivalente.
De esta manera, el estudio también permitirá realizar un seguimiento a lo largo del tiempo y comparar la evolución de las emisiones, favoreciendo la definición de futuras acciones y estrategias de reducción.
Enmarcada en las políticas de sustentabilidad, la evaluación de la Huella de Carbono por parte del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén representa un primer paso para medir, comprender y gestionar el impacto climático de la actividad portuaria, generando una base de información que permitirá continuar trabajando en el desarrollo sostenible del puerto.

