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La Vía Navegable Troncal (VNT) constituye el tramo argentino del Sistema Navegable Integral (también llamado Hidrovía Paraná-Paraguay), cuyo recorrido total abarca 3.681 kilómetros desde Puerto Cáceres, en Brasil, hasta la desembocadura del Río de la Plata.
Representa el eje logístico vertebral para el comercio exterior de la República Argentina, extendiéndose desde Confluencia, en la intersección de los ríos Paraguay y Paraná en el kilómetro 1.238, hasta la Zona de Aguas Profundas Naturales en el Río de la Plata exterior, situada a la altura del kilómetro 239,1 del canal Punta Indio.
La VNT comprende 1.477 kilómetros de navegación continua, integrando a las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones. Esta infraestructura articula un sistema de 79 puertos fluviales y marítimos que registran un promedio anual de 4.500 buques, cifra que equivale al 75% del tráfico marítimo comercial nacional. Anualmente, el corredor gestiona un volumen de 100 millones de toneladas de carga, 1,6 millones de TEU en contenedores y 24 millones de toneladas adicionales provenientes de tráfico de cabotaje.

Desde julio de 2026, la gestión de dragado, balizamiento y registro hidrométrico de la VNT fue delegada al sector privado, tras la firma del contrato de concesión con el consorcio Jan de Nul-Servimagnus, que constituyó la sociedad Vía Navegable Argentina S.A.
Este corredor logístico fluvial registra un promedio de 4.500 buques por año, equivalentes al 75% del total de arribos registrados en el país. A esa navegación de ultramar se suma el tráfico de empuje, que la ANPYN cifra en unos 13.000 desplazamientos anuales, con 130 remolcadores y 2.300 barcazas en operación, destinados en buena parte a transportes internacionales de graneles agrícolas.
Por tipo de flota, los graneleros concentran la mitad de los ingresos al sistema, seguidos por los portacontenedores, los buques tanque y los de carga general; entre las cuatro categorías reúnen más del 90% de la participación, una proporción que se mantiene estable desde 1996.
Por tipo de flota, los graneleros concentran la mitad de los ingresos al sistema, seguidos por los portacontenedores, los buques tanque y los de carga general; entre las cuatro categorías reúnen más del 90% de la participación, una proporción que se mantiene estable desde 1996. En cuanto a la composición de la carga transportada, ANPYN informa que los granos representan el 31,5% del total, seguidos por subproductos (18,2%), madera (17,7%), cargas pesadas (12,3%), fertilizantes (9,4%), combustibles líquidos (6,7%) y combustibles gaseosos (4,2%). El sistema canaliza, además, el 90% de la exportación de productos agroindustriales del país, el 90% del transporte de contenedores, y el 100% de la industria automotriz, con 750 mil vehículos exportados.

La Vía Navegable Troncal (VNT) se estructura técnicamente en tres grandes tramos que definen las condiciones de navegación, cada uno con condiciones de calado y ancho diferenciadas que determinan el tipo de buque habilitado a operar en cada sector:

El tramo del Río de la Plata abarca una extensión de 239 kilómetros con un ancho de diseño promedio de 100 metros y una profundidad de 34 pies, equivalentes a 10,36 metros. Esta sección garantiza el acceso desde el frente marítimo hacia los recintos portuarios.
Esta primera sección concentra la infraestructura orientada predominantemente al tráfico de contenedores, combustibles y carga general, albergando en sus costas al Puerto Buenos Aires, Puerto Dock Sud y Puerto La Plata. Al ingresar al ámbito netamente fluvial, la operatoria se bifurca aprovechando las condiciones batimétricas de los distintos brazos del río. Sobre el curso del Paraná Guazú, la red portuaria capitaliza las profundidades e incorpora las instalaciones de la Terminal Portuaria del Guazú en el kilómetro 178 y el Puerto Ibicuy en el kilómetro 217.
En paralelo, el Paraná de las Palmas articula un corredor logístico con perfil siderúrgico, petroquímico e industrial. Esta sección de 122 metros de ancho de canal conecta la Dársena Municipal Escobar en el kilómetro 71,5 y el complejo de Campana, que se extiende entre los kilómetros 93,4 y 98,5, aglutinando terminales como Siderca, Euroamérica, Axion Energy y Odfjell. Contiguo a este polo, el frente costero de Zárate opera entre los kilómetros 102 y 132,5, disponiendo de muelles comerciales como Delta Dock, Vitco y Puerto de Zárate.
El tramo del Paraná Inferior se extiende desde el kilómetro cero en Buenos Aires hasta la ciudad de Diamante, en el kilómetro 585, con anchos promedio que registran 122 metros en el río Paraná de las Palmas y 116 metros en el río Paraná al sur de Santa Fe. La profundidad de diseño en este sector central mantiene los 34 pies desde el ingreso estuarial hasta el puerto de San Martín en el kilómetro 470, y desciende a 15 pies, unos 4,6 metros, en el segmento que media entre San Martín y Santa Fe en el kilómetro 584.
Este tramo constituye la salida para el 90% de los productos agroindustriales del país. Ascendiendo desde el límite norte de Buenos Aires, el mapa portuario encadena instalaciones como el Puerto de San Pedro en el kilómetro 277, Ramallo entre los kilómetros 329 y 330 (con Bunge y Xstorage), la terminal de Siderar en Ingeniero Buitrago en el kilómetro 347, y los recintos de San Nicolás y Villa Constitución, operativos hasta el kilómetro 368.
El punto de máxima densidad de esta sección recae en el complejo conocido como Up River (Gran Rosario). Este bloque abarca 70 kilómetros ininterrumpidos de ribera desde Arroyo Seco en el kilómetro 394 hasta Timbúes y San Martín en el kilómetro 465, operando bajo el calado máximo de 34 pies admisible en el río.
Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en el nodo operan 30 terminales portuarias, de las cuales 18 están dedicadas a cargas agroindustriales —granos, harinas y aceites vegetales— y 12 disponen de planta de crush de oleaginosas en su propia infraestructura. Asimismo, la escala operativa es la mayor del sistema: la capacidad de recepción de camiones en las terminales agroindustriales del Up River alcanza cerca de 19.000 unidades por día, equivalentes a más de 500.000 toneladas de granos diarias.
Finalmente, el tramo del Paraná Superior abarca desde Santa Fe hasta Confluencia en el kilómetro 1.238, registrando un ancho promedio de 104 metros y una profundidad de diseño constante de 10 pies, equivalentes a 3,05 metros, referidos al cero de la escala hidrométrica.
Desde el complejo de San Lorenzo-San Martín hacia el norte, la restricción de calado a 15 pies y luego a 10 pies redefine el modelo operativo, orientándolo al tráfico de barcazas, convoyes y embarcaciones de cabotaje. En el inicio de este último tramo destacan Puerto Diamante en el kilómetro 533 y Puerto Santa Fe en el kilómetro 585, los últimos recintos con capacidad para naves de tonelaje intermedio antes del inicio formal del Paraná Superior.
A lo largo de este corredor septentrional de 104 metros de ancho, las riberas entrerrianas, santafesinas, chaqueñas y correntinas sostienen puertos de escala regional que alimentan el flujo troncal. La traza conecta el Puerto Nuevo Paraná en el kilómetro 601, seguido por recintos cooperativos y comerciales en Pueblo Brugo (KM 666), Hernandarias (KM 695), Santa Elena (KM 724) y La Paz (KM 758). Más al norte, la actividad de transferencia barcacera se apoya en Puerto Malabrigo (KM 920), Puerto de Reconquista (KM 950) y Puerto de Goya (KM 978), culminando el esquema en los nodos estratégicos de Puerto de Barranqueras en el kilómetro 1.199 y Puerto Corrientes en el kilómetro 1.208.
En conjunto, la Vía Navegable Troncal funciona como un sistema de tramos complementarios antes que como un corredor uniforme: la mayor profundidad se concentra en el tramo sur, donde se sostiene la navegación de ultramar, mientras que hacia el norte el sistema se apoya cada vez más en el transporte de cabotaje y en la transferencia barcacera. Esa combinación entre calado, tipo de terminal y modo de transporte es la que permite que un corredor de siete provincias funcione, en la práctica, como una única cadena logística integrada.
La Vía Navegable Troncal funciona como un sistema de tramos complementarios antes que como un corredor uniforme: la mayor profundidad se concentra en el tramo sur, donde se sostiene la navegación de ultramar, mientras que hacia el norte el sistema se apoya cada vez más en el transporte de cabotaje y en la transferencia barcacera. Esa combinación entre calado, tipo de terminal y modo de transporte es la que permite que un corredor de siete provincias funcione, en la práctica, como una única cadena logística integrada.

