• 2 min de lectura
• 2 min de lectura

El tránsito de buques por el estrecho de Ormuz se desplomó el martes 15 de septiembre a solo cuatro cruces, frente a los siete de la jornada previa, situándose por debajo del promedio de 18 registrado en los últimos 10 días, según datos preliminares del sector marítimo.
Esta caída del tráfico en una vía navegable que antes de la guerra con Irán gestionaba la quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado responde a la intensificación de los ataques en la zona.
Del total registrado el martes 15, dos navíos salían del paso y otros dos ingresaban, según los datos. En estas operaciones no participó ningún superpetrolero (VLCC) ni buque metanero de gas natural licuado.
Es posible que algunas naves estén navegando por esta vía navegable con sus transpondedores apagados, por lo que no se contabilizan en los registros.
El Salute, un buque gasero de gran tamaño (VLGC) que transportaba unos 470.000 barriles de gas licuado de petróleo, salió a través de la ruta iraní; mientras que el petrolero de tamaño Panamax Nautilus, con una carga de unos 510.000 barriles de nafta, abandonó la zona por una ruta no identificada en modo oculto.
Por su parte, los dos navíos que ingresaron navegaban con carga. Uno de ellos era un petrolero de alcance corto para productos sucios y el otro, un carguero de graneles sólidos. Ambos entraron a través de la ruta iraní.
Mientras tanto, el número de buques que navegaron por el estrecho de Bab el-Mandeb se situó en 22 el martes 15, con pocos cambios en comparación con los 24 registrados el día anterior.

