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En vísperas de la cumbre que mantendrán la próxima semana en Washington el presidente Xi Jinping y el mandatario estadounidense Donald Trump, China instó a EE. UU. e Irán a retomar el Memorando de Entendimiento de Islamabad y a reabrir el estrecho de Ormuz.
El llamado lo realizó el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, durante una reunión en Pekín con el canciller iraní, Abbas Araghchi.
La prolongación del conflicto entre EE.UU. e Irán "no beneficia los intereses comunes de las partes implicadas ni de la comunidad internacional", declaró Wang a Araghchi.
"China anima a Irán y a Estados Unidos a mantener la racionalidad, actuar con moderación, volver cuanto antes al Memorando de Entendimiento de Islamabad, reconstruir el mecanismo de negociación sobre la base del consenso alcanzado hasta ahora y entablar consultas sustantivas sobre las cuestiones de interés mutuo", señaló Wang.
Cabe recordar que el memorando fue firmado en junio tras la mediación de Pakistán y Qatar.
Tras respaldar el diálogo de Teherán con los Estados del Golfo, Wang solicitó el respeto mutuo a la soberanía territorial y a la seguridad nacional, así como "salvaguardar de forma constructiva los intereses comunes de la región".
"Instamos a todas las partes a tomar medidas efectivas para reabrir el estrecho de Ormuz lo antes posible, mantener la seguridad y la fluidez de las rutas marítimas internacionales, y salvaguardar la estabilidad del transporte energético y las cadenas de suministro internacionales", afirmó el canciller chino.
Desde que EE.UU. e Israel lanzaron la ofensiva contra Irán en febrero, Teherán ha mantenido cerrado el paso por Ormuz, mientras que el Pentágono impuso un bloqueo a los puertos iraníes a partir de abril.
Los ataques estadounidense-israelíes se dirigieron contra edificios gubernamentales, instalaciones militares, infraestructura de misiles y defensas aéreas de Irán, a lo que Teherán respondió con misiles y drones contra Israel y bases de EE.UU. en la región.
Desde entonces, el conflicto se ha extendido por la región mientras prosiguen los esfuerzos diplomáticos para poner fin a las hostilidades.
China no desea "que las tensiones regionales se extiendan aún más hacia Yemen y el mar Rojo", añadió Wang, en un contexto de ataques aéreos cruzados entre el grupo hutí y Arabia Saudita.
"Hacemos un llamamiento a todas las partes para que dejen de complicar aún más la situación y resuelvan los problemas mediante el diálogo y la negociación", enfatizó.
Wang aseguró a Araghchi que China, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, "está dispuesta a desempeñar un papel constructivo en la resolución de disputas internacionales".
"China e Irán son socios estratégicos integrales, y China está dispuesta a fortalecer el diálogo y la cooperación con Irán para salvaguardar sus derechos e intereses legítimos", manifestó.
Wang recibió por última vez a Araghchi en Pekín en mayo, antes de la cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y Xi en la capital china.
El encuentro del miércoles representó su segunda reunión presencial en Pekín desde que EE. UU. e Israel lanzaron los ataques sobre Irán el 28 de febrero.
China se mantiene como uno de los mayores importadores de petróleo iraní dentro de una «asociación estratégica integral», impulsada principalmente por lazos económicos e importaciones de energía a precios reducidos.
El volumen de comercio bilateral superó los 41.000 millones de dólares el año pasado.

