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El embajador de Yemen ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Abdullah al-Saadi, advirtió que el grupo hutí continúa su escalada militar e intenta imponer una "nueva realidad" en el mar Rojo.
Durante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los ataques hutíes contra Arabia Saudí, Saadi afirmó que las acciones del grupo amenazan la navegación en esta estratégica vía marítima.
"La milicia hutí continúa su escalada e intenta imponer una nueva realidad en el mar Rojo", declaró representante permanente de la República de Yemen.
"La milicia hutí amenaza la navegación en el mar Rojo", añadió, advirtiendo sobre los peligros que supondría que el grupo obtenga el control del estrecho de Bab el-Mandeb.
"Estamos defendiendo Bab el-Mandeb como una cuestión de seguridad internacional y regional", remarcó la autoridad.
El enviado yemení hizo un llamamiento al Consejo de Seguridad para que condene la escalada militar de los hutíes y haga cumplir el embargo de armas impuesto al grupo.
Saadi afirmó que el gobierno reconocido internacionalmente había "optado por la paz en lugar de la guerra y ejercido la moderación a lo largo de estos años", subrayando que continuará "cumpliendo con su deber de proteger a su pueblo y a sus instituciones".
Sus declaraciones se produjeron en medio de intensos enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes a lo largo de la costa occidental de Yemen, con vistas al mar Rojo y cerca del estrecho de Bab el-Mandeb.
Los hutíes han avanzado por la costa occidental en los últimos días, mientras que medios locales informaron que el grupo había tomado la estratégica isla de Zuqar en el mar Rojo, cerca de Bab el-Mandeb. Ni los hutíes ni las fuerzas gubernamentales han confirmado oficialmente dicha información.
El presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al-Alimi, advirtió previamente sobre las repercusiones de los movimientos militares cerca de Bab el-Mandeb.
La ministra de Asuntos Exteriores, Afrah al-Zouba, también ha instado al Consejo de Seguridad a adoptar una «postura clara y firme» ante la escalada hutí y los riesgos que representa para Yemen, la región y el mar Rojo.
Los combates entre las fuerzas del gobierno y los hutíes se han intensificado en varios frentes desde principios de julio, tras años de relativa calma.
Yemen se encuentra sumido en el conflicto desde que los hutíes tomaron la capital, Saná, y varias provincias en septiembre de 2014. Una coalición árabe liderada por Arabia Saudí intervino en marzo de 2015 en apoyo del gobierno reconocido internacionalmente.

