La misión naval de la Unión Europea (UE) que protege la navegación en el mar Rojo debería contar con más de 10 buques de guerra, según afirmó la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Kaja Kallas.
La operación Aspides comenzó en 2024 con el objetivo de resguardar el tráfico marítimo frente a los ataques de los hutíes de Yemen, alineados con Irán. De acuerdo con fuentes diplomáticas, en la actualidad hay seis buques de guerra en operación.
En declaraciones a la prensa al margen de la reunión anual de líderes mundiales en las Naciones Unidas, Kallas sostuvo: "Cuando se puso en marcha Aspides, la indicación era que necesitaba al menos 10 barcos. La situación, creo, es aún más grave en este momento".
En las últimas semanas, los hutíes avanzaron con rapidez sobre la costa del mar Rojo, lo que suma complicaciones a las rutas de una región que abarca también el estrecho de Ormuz, donde el tráfico ya había caído de forma marcada por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Italia, uno de los países con mayor peso en Aspides, anunció que prepara una misión naval propia en la zona para sus buques, al considerar que no podía esperar la respuesta de la UE frente a la nueva crisis.
Según Kallas, los ataques hutíes afectan los intereses europeos y tienen impacto en la economía mundial. "La operación Aspides de la UE está realizando una contribución crucial a la seguridad en la región y al comercio marítimo mundial, pero la operación necesita más recursos navales y aéreos para hacer frente al mayor nivel de amenazas en la zona", señaló.
Kallas, que además es vicepresidenta de la Comisión Europea, envió el 19 de septiembre una carta a los 27 Estados miembros de la UE para pedirles que incrementen sus aportes. En el documento indicó que el tema sería tratado en las próximas reuniones de ministros de Defensa y de Asuntos Exteriores.
En esa carta, la funcionaria advirtió: "Esta situación, que sigue evolucionando mientras hablamos, ya está afectando a los intereses europeos con repercusiones en nuestras cadenas de suministro y podría tener implicaciones en nuestra capacidad para respaldar nuestras economías, que ya se vieron golpeadas por el alza en los precios del combustible".
Y agregó: "Por el momento, aunque los hutíes comuniquen que solo se dirigirán contra intereses vinculados a Arabia Saudita, existe incertidumbre sobre su curso de acción respecto a los buques que transitan por el estrecho. De todos modos, ahora están en una mejor posición para perjudicar potencialmente el tráfico marítimo".



