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El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró una "nueva era en la navegación ártica" tras la llegada de un portacontenedores procedente de China al puerto ruso de Múrmansk a través de la Ruta del Mar del Norte.
En un artículo publicado en el sitio web Arctic.ru, Lavrov sostuvo que las sanciones occidentales y el despliegue militar de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) representan una amenaza directa para la seguridad de Rusia en la región ártica.
"El 19 de agosto tuvo lugar un hito en la navegación ártica. Por primera vez, un portacontenedores proveniente de China arribó al puerto de Múrmansk mediante la Ruta del Mar del Norte, un eje vital del Corredor de Transporte Transártico", afirmó Lavrov.
"En colaboración con nuestros socios internacionales, esto marca el inicio de una nueva fase en el desarrollo de la región ártica rusa, la cual aporta al menos el 10 % del PIB del país y alberga a más de 2,5 millones de nuestros ciudadanos", agregó.
Lavrov destacó a China e India entre los socios más cercanos de Rusia en materia ártica, añadiendo que se mantienen conversaciones periódicas con Pekín para incrementar la frecuencia de los envíos de contenedores por aguas septentrionales rusas.
Asimismo, el ministro ruso indicó que Moscú sostiene un diálogo activo con Nueva Delhi, mientras empresas indias participan en el desarrollo del potencial de recursos en la zona.
El canciller también avizoró perspectivas de cooperación con Brasil, Indonesia, Irán y otros miembros del bloque BRICS, además de Bielorrusia y socios de la CEE.
"A pesar de su adhesión a las sanciones occidentales contra Rusia, Corea del Sur y Singapur conservan interés en determinados proyectos árticos", señaló Lavrov.
Según el jefe de la diplomacia rusa, la mayor amenaza para el desarrollo del Ártico proviene de la OTAN, alianza a la que acusó de impulsar la militarización de la zona.
El ministro hizo referencia a la operación Arctic Sentry de la OTAN, lanzada en febrero, así como a los ejercicios militares y ajustes en las estructuras de mando de la alianza, advirtiendo que dicha actividad cerca de las fronteras septentrionales rusas eleva los riesgos de seguridad y la posibilidad de incidentes.
"Esta actividad militar en el Lejano Norte constituye una amenaza directa para la seguridad de Rusia. Asimismo, incrementa el riesgo de incidentes que podrían desencadenar un enfrentamiento armado de consecuencias potencialmente desastrosas", enfatizó Lavrov.
La autoridad rusa también criticó el estado actual del Consejo del Ártico, señalando que sus labores permanecen prácticamente congeladas desde marzo de 2022 tras las acciones de sus miembros occidentales.
"La OTAN y otros países occidentales no ocultan sus verdaderos motivos, al declarar abiertamente su intención de convertir el Ártico en un nuevo frente para oponerse al desarrollo de Rusia y sus socios", afirmó el canciller.
"Rusia está dispuesta a reanudar el funcionamiento pleno del consejo siempre que todos los participantes actúen de buena fe y respeten sus legítimos intereses", añadió.
Lavrov remarcó que Moscú continuará impulsando el desarrollo del Ártico, con foco en la extracción de recursos naturales, la Ruta del Mar del Norte, la infraestructura industrial y de transporte, el turismo, la protección ambiental y la investigación científica.
"Rusia permanece abierta a la cooperación bajo principios de igualdad y beneficio mutuo, pero defenderá sus intereses nacionales frente a acciones hostiles", concluyó.

