
Columna de Rubén Castro Hurtado, gerente general Empresa Portuaria Iquique
La carga boliviana representa un componente estratégico para la operación y el desarrollo del Puerto de Iquique, aportando al dinamismo de la actividad y a la generación de oportunidades para el crecimiento económico de la Región de Tarapacá. El histórico uso de nuestras instalaciones por parte del comercio exterior boliviano reafirma el papel de Iquique como una plataforma logística para la conexión de Bolivia con los mercados internacionales.
En este escenario, la reciente visita oficial realizada por el Presidente José Antonio Kast a la nación altiplánica es un hito de especial relevancia para el fortalecimiento de la cooperación bilateral en diversos aspectos, incluido el uso de los puertos del norte de Chile. Así, no solo se trata de la primera visita oficial de un Jefe de Estado chileno al país vecino en más de siete décadas, sino que de una especial instancia que permitió impulsar una agenda orientada a profundizar la integración económica, promover la conectividad, facilitar el comercio y avanzar en nuevos espacios de colaboración entre ambas naciones.
La voluntad expresada por ambos gobiernos de fortalecer los mecanismos de cooperación generan condiciones favorables para el desarrollo de los corredores logísticos que vinculan a Bolivia con el puerto de Iquique y los demás puertos del norte de Chile y busca promover una mayor cooperación en materias de comercio, conectividad e infraestructura.
Para el Puerto de Iquique, este acercamiento bilateral representa una oportunidad para consolidar su posición como socio estratégico del comercio exterior boliviano y como un actor fundamental en la integración regional, fortaleciendo un vínculo que resulta fundamental para el futuro del Puerto de Iquique y consolidando una estrategia orientada a transformarse en el principal socio de Bolivia en la costa del Pacífico con una oferta logística cada vez más competitiva.
La visión es avanzar desde una relación basada exclusivamente en el tránsito de carga hacia un modelo de integración logística más amplio, capaz de articular infraestructura, servicios, tecnología y colaboración institucional. Esto implica impulsar mayores niveles de eficiencia operacional, facilitar el comercio exterior, promover inversiones y generar nuevas oportunidades para los usuarios bolivianos que utilizan Iquique como puerta de acceso al comercio internacional.
De esta forma, más que un desafío comercial, se trata de una oportunidad para proyectar a Iquique como un verdadero hub logístico regional, capaz de acompañar y facilitar el crecimiento del comercio exterior boliviano durante las próximas décadas.

