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Un crucero italiano habilitado para albergar a 4.000 participantes y una serie de módulos tipo contenedor instalados en la zona dock del Puerto de Nagoya, Japón, concentran las alternativas de alojamiento para la vigésima edición de los Juegos Asiáticos (Asiad).
Ante la decisión de no construir una Villa de Atletas dedicada, la organización recurrió a estas infraestructuras portuarias y marítimas con el objetivo de hospedar a los 17.000 deportistas y oficiales que arriban para el evento, cuya apertura oficial está programada para este sábado.
El despliegue de los alojamientos en el sector portuario se ha visto empañado por demoras en los accesos y fallos en la asignación de habitaciones.
Según reportes de las delegaciones que han comenzado a ingresar al Costa Serena y a las instalaciones del puerto, el proceso de validación de credenciales generó esperas de varias horas.
Asimismo, se detectaron problemas organizativos derivados de repartos de espacios basados únicamente en cupos numéricos, lo que derivó en la convivencia forceda de hombres y mujeres en los mismos camarotes, así como en la cohabitación no planificada entre entrenadores y atletas.
El comité organizador local y el Consejo Olímpico de Asia explicaron que la saturación de las capacidades se produjo tras el incremento en la nómina de participantes, la que pasó de los 15.000 previstos inicialmente a un tope fijado en 17.000 debido a la incorporación de nuevas disciplinas deportivas.
A pesar de las complicaciones operativas registradas desde la apertura del crucero y del recinto portuario, la organización garantizó que la totalidad de las delegaciones tiene asegurado un lugar de residencia durante la competencia.
Ante las rigideces del sistema de hospedaje central, el Comité Olímpico Japonés activó un plan de contingencia. Las autoridades de la delegación local informaron que se mantienen negociaciones para reajustar la distribución interna en el crucero y el puerto, reservando el traslado hacia hoteles previamente contratados en la ciudad para aquellos casos donde las correcciones de espacio resulten inviables.
El Costa Serena, navío de bandera italiana operado por Costa Cruises y propiedad de Carnival Corporation & PLC, es una embarcación de la clase Costa Concordia construida en 2007 por el astillero Fincantieri en Sestri Ponente (Génova).
La nave representó una inversión de 450 millones de euros y cuenta con el apadrinamiento de la actriz Marion Cotillard. Entre sus buques gemelos se encuentran el Costa Pacifica, Costa Favolosa, Costa Fascinosa, Carnival Splendor y el accidentado Costa Concordia.

