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MANZANILLO, COL.- Contecon Manzanillo, el operador de la Terminal Especializada de Contenedores (TEC) II, recibió dos grúas pórtico eléctricas STS de la china ZPMC capaces de atender buques de hasta 24 mil contenedores de 20 pies (TEU), en esta última etapa de ampliación de su equipamiento. La terminal también incorporó desde la semana pasada cinco grúas RTG para las maniobras en patio. El avance, sin embargo, deja al descubierto una necesidad que no se resuelve con más maquinaria: ampliar la capacidad del suministro eléctrico y asegurar la continuidad de la red para sostener la operación.
Las nuevas grúas de muelle son las números 13 y 14 de Contecon. De acuerdo con José Antonio Contreras, CEO de la compañía, cada una pesa alrededor de mil 600 toneladas, mide 60 metros de altura y tiene un alcance de 74 metros, siendo las más grandes en el continente americano. Comparten estas características con las grúas 9 a 12, instaladas hace un par de años en la terminal.
Su tamaño permite atender embarcaciones con capacidad de hasta 24 mil TEU, aunque Contreras fue cauto sobre la llegada de buques de esa escala a Manzanillo, ya que por ahora el calado del puerto no permite la entrada a este tipo de embarcaciones. Los equipos amplían las posibilidades de atención de la terminal; que esa capacidad se utilice dependerá también de las decisiones de las líneas navieras y de las condiciones del puerto.
En tierra, las cinco RTG recién llegadas se integrarán a las maniobras de patio, donde se recibe, acomoda y entrega la carga que pasa por los muelles. Su incorporación importa porque la capacidad de una terminal no se mide únicamente por la velocidad con la que descarga un barco: también depende de que los contenedores puedan desplazarse por el patio y salir sin acumular demoras.
La presión sobre esa cadena operativa ha crecido junto con el volumen. Según las cifras oficiales acumuladas por terminal, Manzanillo, el mayor puerto del país en carga contenerizada, movilizó dos millones 824 mil 836 TEU de enero a agosto de 2026, frente a dos millones 544 mil 369 en el mismo periodo del año anterior, un aumento de 11 por ciento. Contecon manejó un millón 186 mil 477 TEU, 20.2% más que los 987 mil 17 TEU de un año antes. Así, concentró 42% del movimiento de contenedores del puerto durante los primeros ocho meses del año.
Contreras señaló que la terminal registra crecimientos de doble dígito tanto en importación como en exportación. Ese desempeño, sostuvo, se da en un contexto en el que la importación por el Pacífico se mantiene prácticamente estancada. Para Contecon, la incorporación de maquinaria responde, por tanto, a una operación que ya exige mayor capacidad en muelle y patio.
El directivo vinculó esta expansión con la extensión de la terminal firmada en 2022, acuerdo que, según dijo, detonó una inversión superior a 500 millones de dólares. No precisó qué proporción de ese monto corresponde a las grúas presentadas este martes, pero situó su llegada dentro de un proceso más amplio de crecimiento de la instalación.
A medida que aumenta el equipamiento, también lo hace la dependencia de la infraestructura que lo alimenta. Contreras explicó que todas las grúas de muelle son eléctricas y que, ante los límites del suministro disponible, Contecon ha optado por equipos híbridos para parte de sus operaciones. Estimó que estos permiten ahorrar alrededor de 50% del combustible.
La empresa también cuenta con dos tractocamiones eléctricos y espera recibir otros 28 entre diciembre de este año y enero de 2027. Esa incorporación plantea una pregunta inmediata sobre la posibilidad de cargarlos y operarlos de manera continua. "Si no tenemos dónde enchufarlos, pues vamos a tener un problema", advirtió Contreras durante la presentación de las grúas.
El desafío no se reduce a disponer de energía para nuevos equipos. La terminal ha experimentado interrupciones de la red que, aunque breves, repercuten en toda la operación. Contreras indicó en entrevista con la prensa que durante el primer semestre de 2026 hubo un par de incidencias y que desde julio no se han repetido. Aun así, señaló que una caída de pocos minutos obliga a reiniciar maquinaria y sistemas, además de detener temporalmente el ingreso de camiones.
"Aunque se caiga cinco minutos la red, implica horas de reiniciar equipos", afirmó. El efecto se extiende más allá de la terminal: cada interrupción puede alterar la secuencia de recepción y entrega de contenedores de la que dependen transportistas, agentes logísticos y dueños de la carga. Por ello, el directivo pidió dar prioridad a la confiabilidad eléctrica de Manzanillo.
El directivo señaló que Contecon trabaja a través de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) de Manzanillo con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para ampliar la capacidad de suministro y migrar a alta tensión. Contreras aseguró que el proyecto lleva cuatro años en gestión. Desde su perspectiva, el plazo para resolverlo se acorta conforme la terminal incorpora maquinaria y crece la demanda de energía de sus operaciones.
La disponibilidad eléctrica también condiciona inversiones que van más allá del movimiento de contenedores. Hace tres años, la empresa estudió un proyecto para suministrar electricidad a los buques mientras permanecen atracados, de manera que puedan apagar sus motores auxiliares. Contreras calculó que requeriría más de 10 millones de dólares, pero explicó que la falta de suministro impidió llevarlo adelante. Contecon volverá a revisar esa posibilidad cuando existan condiciones para ejecutarla.
Las dos nuevas STS y las cinco RTG fortalecen los eslabones de muelle y patio en una terminal que ya maneja cuatro de cada 10 TEU de Manzanillo. La siguiente prueba será acompañar esa capacidad con una red eléctrica capaz de sostener las operaciones actuales y los equipos que están por llegar.

