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En un artículo publicado por PR Reports a partir del webinar "Ellas Inspiran", referentes de la ingeniería, la consultoría, la gestión comercial y la representación gremial analizaron las transformaciones necesarias para el desarrollo de la industria marítima y el rol estratégico del factor humano.
Durante el webinar Ellas Inspiran, realizado en el marco de la cuarta edición del Programa LIFE, cuatro destacadas referentes de la industria compartieron sus perspectivas sobre las transformaciones que marcarán el futuro del sector y las capacidades que serán clave para liderarlas. Más allá de sus experiencias y trayectorias, el intercambio dejó una conclusión compartida: el sector avanza hacia una nueva etapa que exige acelerar la innovación, fortalecer el liderazgo y abordar con decisión los desafíos que aún permanecen pendientes.
La industria marítimo-portuaria se encuentra frente a desafíos que exigen nuevas infraestructuras, una mayor integración tecnológica y sistemas capaces de responder a un escenario cada vez más complejo. Sin embargo, detrás de cada inversión, cada proceso y cada decisión continúan estando las personas.
Esta dimensión humana fue el punto de partida del webinar Ellas Inspiran, que reunió a Iliana Fernández, presidenta de INER Consultores; Angelina Cavalli, gerente de Ingeniería de Portonave TIL; Javiera Ruiz-Tagle González, directora gerente de SAAM Towage; e Iliana González, directora ejecutiva de la Asociación de Operadores de Terminales Portuarias de Ecuador (ASOTEP).
Moderado por Carlos González España, el encuentro permitió analizar el presente y el futuro de la actividad desde trayectorias construidas en la ingeniería, la operación portuaria, la gestión comercial, la consultoría y la representación gremial.
“Nuestro sector mueve el comercio del mundo, pero también mueve ideas.” Carlos González España
La transformación de la industria suele asociarse con la incorporación de tecnología, la modernización de la infraestructura y la necesidad de responder a nuevas exigencias operativas. Pero las reflexiones compartidas durante el webinar ampliaron esa mirada: cambiar también implica revisar la forma en que las organizaciones toman decisiones, gestionan sus procesos y articulan con los distintos actores de la cadena.
En una actividad donde intervienen gobiernos, autoridades, puertos, empresas privadas y gremios, ninguna transformación puede desarrollarse de manera aislada. La integración aparece así como uno de los grandes retos de los próximos años: integrar infraestructura, tecnología y gobernanza, pero también intereses, perspectivas y conocimientos.
La falta de conexión entre sistemas públicos y privados repercute sobre la competitividad del comercio exterior. Del mismo modo, la dificultad para construir consensos puede limitar iniciativas que requieren una visión compartida y de largo plazo. Por eso, colaborar deja de ser solamente una expresión de voluntad para convertirse en una condición necesaria para el desarrollo del sector.
“La integración de la infraestructura, la tecnología y la gobernanza es el principal desafío que tenemos a nivel de nuestra industria.” Iliana González
Esta integración demanda liderazgos capaces de escuchar, comprender posiciones diferentes y transformar los desacuerdos en puntos de encuentro. Como se planteó durante la conversación, el verdadero trabajo en equipo debe trascender los límites de cada organización y extenderse a todos los actores que participan de la actividad.
La innovación fue otro de los conceptos centrales del encuentro. En una industria intensiva en capital, atravesada por activos de gran valor y ciclos de inversión prolongados, innovar puede parecer necesariamente asociado a grandes desembolsos. Sin embargo, también es posible hacerlo revisando procesos, utilizando mejor los datos y modificando la forma en que se toman las decisiones.
“La innovación no es solo CAPEX. El desafío es más que una implementación de tecnología: es un cambio de mentalidad, de cultura y, por ende, de liderazgo.” Javiera Ruiz-Tagle González
La frase resume una de las ideas más significativas del webinar: incorporar una herramienta no garantiza por sí misma una transformación. Para que la innovación produzca un cambio real, debe estar acompañada por una cultura dispuesta a cuestionar prácticas históricas, aprender y abandonar aquellas formas de trabajo que ya no responden a las necesidades actuales.
En este sentido, uno de los desafíos más complejos puede ser dejar de hacer las cosas de una determinada manera simplemente porque siempre se hicieron así. La evolución del sector requiere organizaciones capaces de observarse, reconocer oportunidades de mejora y comprender que la transformación también puede comenzar en decisiones cotidianas.
A medida que la industria se vuelve más interconectada y enfrenta escenarios más cambiantes, la preparación y el conocimiento técnico continúan siendo indispensables, pero no son suficientes por sí solos.
La escucha, la empatía, la resiliencia, la inteligencia emocional y la humildad para reconocer que no siempre se tiene la respuesta influyen directamente en la manera de gestionar equipos, atravesar situaciones de incertidumbre y construir consensos.
Las experiencias compartidas en Ellas Inspiran mostraron que el liderazgo no surge únicamente de una posición jerárquica. Se construye a partir de la preparación, la claridad, la ética y la capacidad de anticiparse, pero también mediante la confianza en los equipos y el reconocimiento del conocimiento colectivo.
“El verdadero liderazgo se da cuando conoces a tu equipo de trabajo, cuando escuchas a tu equipo y te permites saber que no siempre tienes la razón.” Iliana Fernández
Comprender que detrás de cada cargo existe una persona modifica la forma de relacionarse y, con ella, los resultados que pueden alcanzarse. La empatía permite interpretar las razones que existen detrás de una resistencia, mantener la calma y encontrar oportunidades de colaboración. La resiliencia, por su parte, ayuda a avanzar en entornos desafiantes y a acompañar a los equipos durante los procesos de cambio.
Estas capacidades adquieren una importancia concreta en una industria que necesita negociar, coordinar múltiples intereses y tomar decisiones cuyos efectos se proyectan a largo plazo.
La diversidad también fue abordada como una condición que amplía la capacidad de respuesta de las organizaciones. La conversación no quedó limitada a la participación de las mujeres: incluyó las diferencias generacionales, culturales, sociales y profesionales, además de la incorporación de personas migrantes y neurodivergentes.
Los equipos marítimo-portuarios son cada vez más multiculturales y multidisciplinarios. Al mismo tiempo, distintas generaciones conviven dentro de una misma organización con formas diferentes de entender el trabajo, comunicarse y relacionarse con los cambios.
Gestionar esa diversidad requiere flexibilidad. No todas las personas parten del mismo lugar ni enfrentan las mismas dificultades para desarrollarse. Reconocer esas diferencias permite generar condiciones para que cada integrante alcance su potencial y contribuya desde su propia perspectiva.
“Tenemos que estar muy preparados para estos cambios, reconocerlos, gestionarlos y tener flexibilidad en nuestros planes de negocio.” Angelina Cavalli
La diversidad de perfiles profesionales aporta, además, distintas formas de interpretar un mismo problema. Las miradas técnicas, comerciales, legales y financieras pueden complementarse y enriquecer las decisiones. En una actividad internacional, sistémica y atravesada por numerosos actores, contar con perspectivas diferentes no representa únicamente un valor cultural: fortalece la capacidad de comprender desafíos complejos y construir mejores respuestas.
Las trayectorias reunidas en el webinar reflejaron diferentes formas de construir una carrera dentro de la industria: crear una empresa propia, desarrollarse en obras portuarias, asumir la conducción de equipos con mayor experiencia o representar los intereses de un sector frente a múltiples interlocutores.
Aunque los recorridos fueron diferentes, todos estuvieron atravesados por momentos en los que fue necesario asumir riesgos, construir legitimidad, superar resistencias y adaptarse a nuevos desafíos. Esas experiencias no solo contribuyeron al crecimiento de quienes las protagonizaron; también les permitieron convertirse en referentes para otras personas.
De allí surgió otro concepto central de la conversación: liderar no consiste únicamente en avanzar individualmente, sino también en utilizar la experiencia adquirida para facilitar el camino de quienes vienen detrás.
Iliana González lo expresó a través de la idea de ser una “mujer escalera”: compartir conocimientos y generar oportunidades para que otras mujeres puedan crecer. En esa misma línea, Angelina Cavalli planteó la importancia de abrir puertas, construir puentes y acompañar a quienes están comenzando para que puedan llegar incluso más lejos.
Ese compromiso también supone reconocer la capacidad de generar cambios desde cada espacio. Aunque las acciones cotidianas puedan parecer pequeñas frente a la dimensión de los desafíos globales, tienen un impacto concreto en las oficinas, los equipos y los entornos donde se toman decisiones.
La transformación de la industria marítimo-portuaria dependerá de su capacidad para incorporar tecnología, modernizar su infraestructura y mejorar su gobernanza. Pero también de las personas que se animen a cuestionar prácticas establecidas, escuchar otras perspectivas, construir equipos diversos y abrir nuevas oportunidades.
Como sintetizó Iliana Fernández:
“La industria marítima la hacemos las personas que la integramos.”
Es precisamente allí, en la manera de relacionarnos, decidir y liderar, donde puede comenzar una parte fundamental de su transformación.

