Como parte de este esfuerzo, avanza el proyecto de mantenimiento estructural del atracadero número 3, una obra que supera el 59 % de avance físico y que permitirá contar con una infraestructura más moderna, segura y resistente para la atención de buques. Los trabajos incluyen la reconstrucción de vigas estructurales, la instalación de nuevos pilotes, el reforzamiento de la cimentación existente y la rehabilitación integral del área de atraque, garantizando mayores niveles de seguridad y eficiencia en las operaciones portuarias.
Asimismo, el puerto impulsa el proyecto de construcción y modernización de los atracaderos 1, 2, 3 y 4, orientado a ampliar la infraestructura portuaria 18 metros hacia el mar para fortalecer las áreas de atraque y optimizar la zona operativa. Esta iniciativa contribuirá a mejorar las maniobras de los buques, reducir los tiempos de operación e incrementar la capacidad de atención de carga con calados de buques de hasta 14 metros de profundidad.
Entre las obras estratégicas también destaca la construcción de la monoboya para graneles líquidos, infraestructura que permitirá realizar operaciones más seguras y eficientes, reducir los tiempos de fondeo, descongestionar el muelle principal y fortalecer la cadena de suministro de combustibles, generando beneficios para la competitividad del país.




