
El Tinglado 1 del Moll de Costa del Port de Tarragona ha acogido las IV Jornadas Técnicas de Seguridad y Gestión de Emergencias en el Ámbito Portuario, un encuentro que ha servido para compartir experiencias y analizar los principales retos de la seguridad en los puertos. Las sesiones han abordado cuestiones como la gestión de mercancías peligrosas, emergencias químicas, uso de drones, intervención en accidentes marítimos y coordinación entre los diferentes cuerpos y organismos.
A lo largo de las jornadas, los ponentes han coincidido en la necesidad de reforzar la cooperación institucional, actualizar los protocolos y garantizar una formación especializada. También han subrayado la importancia de disponer de recursos humanos y técnicos adecuados e incorporar nuevas tecnologías para anticipar los riesgos y mejorar la protección de las personas, las infraestructuras y el entorno portuario.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Santiago J. Castellà, ha inaugurado las jornadas defendiendo que la seguridad debe formar parte de la cultura de las organizaciones e ir más allá del cumplimiento normativo. Ha remarcado la necesidad de reforzar la prevención, la planificación y la coordinación entre administraciones, cuerpos de emergencia, fuerzas de seguridad y empresas para hacer frente a unos riesgos cada vez más complejos e interconectados. Entre los principales retos actuales, ha señalado el cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos y las amenazas de ciberseguridad.
Por su parte, Pedro García, director de Explotación de Puertos del Estado, ha destacado el papel estratégico del Port de Tarragona como infraestructura energética de referencia en el Mediterráneo, así como la diversificación de la actividad portuaria, con tráficos como cereales, otros productos agroalimentarios y vehículos. También ha defendido la cooperación entre autoridades portuarias y administraciones para favorecer el intercambio de conocimiento. En este sentido, ha expuesto las iniciativas de Puertos del Estado para reforzar la seguridad, entre las cuales está el impulso de un grupo de trabajo técnico y la actualización de la normativa sobre mercancías peligrosas en los puertos.
Jesús Teva, jefe de División de Seguridad Integral de la Autoridad Portuaria de Tarragona, ha analizado los retos actuales de la seguridad portuaria, condicionados por la diversificación de las actividades y la convivencia entre los usos industriales y los vinculados al turismo y a los cruceros.
Teva ha repasado los aprendizajes de los incendios de los años 2014 y 2021, que han contribuido a mejorar la preparación y la respuesta ante las emergencias. El primero evidenció la necesidad de formar específicamente a los bomberos en riesgos marítimos, mientras que el segundo puso de manifiesto los avances en la automatización de la respuesta y en la coordinación de los equipos de intervención. También ha reivindicado la profesionalización, la formación especializada y una dotación adecuada de recursos humanos y materiales, y ha destacado el potencial de los drones para obtener información en tiempo real.
Por su parte, Leandro Melgar, jefe del Área de Seguridad de la Dirección de Explotación de Puertos del Estado, ha defendido la actualización del Reglamento de admisión, manipulación y almacenamiento de mercancías peligrosas en los puertos para disponer de un marco normativo más claro, homogéneo y eficiente. La revisión debe permitir delimitar las competencias de los agentes implicados, reforzar la formación especializada de los operadores y mejorar los planes de protección y emergencia. Con esta finalidad, se está constituyendo un grupo de trabajo con expertos de diferentes autoridades portuarias que elaborará una propuesta de actualización por fases.
El oficial del Área de Operaciones de la Región de Emergencias de Tarragona de los Bomberos de la Generalitat, Lluís Domingo, ha abordado las dificultades de intervenir en accidentes con riesgo químico a bordo de buques atracados. Ha subrayado que estos incidentes requieren una respuesta coordinada y adaptada a las particularidades del entorno portuario. Para planificar la intervención, ha remarcado la importancia de disponer de información precisa sobre los productos implicados, las condiciones meteorológicas y el alcance potencial del incidente, a fin de delimitar zonas seguras, planificar los accesos y dimensionar los recursos necesarios.
Antes del primer descanso de estas jornadas, Guillem Marcet, Duty Officer del Centro de Coordinación de la Respuesta a Emergencias (ERCC) de la Unión Europea, ha expuesto la intervención europea en la emergencia del metanero Arctic Metagaz, averiado en aguas internacionales frente a la costa de Libia. La actuación combinó apoyo técnico especializado, observación por satélite de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA) y asesoramiento a las autoridades libias para identificar los daños en uno de los tanques de gas natural licuado y evaluar los riesgos de incendio, explosión y contaminación del Mediterráneo. El caso ha servido para poner de relieve la importancia de la coordinación internacional en la gestión de emergencias marítimas complejas y en la reducción de los riesgos para las personas y el medio ambiente.
La primera mesa redonda ha analizado las lecciones del ejercicio nacional POLEX Vigo 2026, especialmente en lo que respecta a la coordinación entre organismos y la respuesta ante emergencias complejas, como el incendio de un vehículo eléctrico en el entorno portuario.
Participaron Federico Navarro, de la Dirección General de la Marina Mercante; Leandro Melgar, de Puertos del Estado; Juan José Martín, de la Autoridad Portuaria de Vigo; José Manuel Allegué, de Salvamento Marítimo, y Oriol Pellisa, de los Bomberos de la Generalitat. Los participantes compartieron experiencias sobre la coordinación entre organismos y la capacidad de respuesta conjunta. La sesión fue moderada por Íñigo Landeta, jefe del Centro de Salvamento de Tarragona de Salvamento Marítimo.
Los ponentes destacaron que los ejercicios conjuntos permiten conocer mejor las funciones y capacidades de cada organismo, anticipar la evolución de las emergencias y generar confianza entre los equipos de intervención. También pusieron en valor el modelo de colaboración entre el Port de Tarragona y los Bomberos de la Generalitat como ejemplo de buenas prácticas que podría extenderse a otros puertos. En las emergencias a bordo, remarcaron especialmente el papel de Salvamento Marítimo y de Capitanía Marítima, que aportan el conocimiento del entorno marítimo necesario para facilitar la intervención de los bomberos. La sesión concluyó con la voluntad de ampliar este modelo de cooperación e incorporar más organismos en futuros ejercicios.
La segunda mesa redonda analizó los usos y retos de los drones en los recintos portuarios. Moderada por Mateo Vara, jefe del Departamento de Seguridad y Protección Portuaria de Puertos del Estado, contó con Jesús Teva, del Port de Tarragona; Néstor Perales, de Salvamento Marítimo; Jorge Arce, del Port de Bilbao; Luis Durán, del Port de la Coruña; Sergi Ruiz, del Port de Barcelona; Javier Reus, del Port de las Baleares, y Manuel Serrano, del Port de Almería.
Teva explicó que el Port de Tarragona inició el proyecto de drones en 2021 y que actualmente dispone de una veintena de pilotos formados para realizar tareas de vigilancia, control perimetral, seguimiento de la contaminación y gestión de emergencias. El siguiente paso, señaló, es avanzar hacia la automatización de los vuelos e integrar esta tecnología en el centro de control portuario.
Por su parte, Perales destacó las aplicaciones de los drones en la vigilancia marítima y análisis de derrames; Arce defendió la necesidad de disponer de un servicio propio con cobertura las 24 horas, y Durán remarcó el potencial de la automatización para reducir los tiempos de respuesta. Ruiz expuso la evolución de esta tecnología en el Port de Barcelona, con cámaras térmicas, sensores láser y operaciones remotas. Reus explicó la formación de los equipos de las Baleares, mientras que Serrano subrayó la importancia de hacer un uso regular para mantener la experiencia de los pilotos.
Los participantes coincidieron en la necesidad de consolidar la formación, disponer de más recursos e integrar los drones en la operativa habitual. La automatización es uno de los principales retos de futuro, junto con la mejora de la capacidad de respuesta ante las emergencias. Durante el turno de preguntas, también se señaló que, aunque actualmente se pueden detectar drones no autorizados, aún faltan herramientas para neutralizarlos.
La tercera mesa redonda, titulada «Gestión del riesgo químico en los entornos portuarios» y moderada por Javier Sáez, director de KEMLER y representante de Bequinor, profundizó en la prevención y respuesta ante emergencias químicas.
Felipe González Ríos, de KEMLER, expuso las lecciones que se pueden extraer de grandes accidentes industriales, como la explosión del puerto de Beirut, y los riesgos asociados al almacenamiento inadecuado del nitrato amónico. Subrayó la necesidad de separar los materiales incompatibles, evitar la presencia de sustancias combustibles y garantizar unas condiciones de almacenamiento adecuadas.
Ángel Lozano, gerente de los Parques Químicos de Tarragona, presentó el modelo de colaboración entre los bomberos privados de las empresas químicas y los Bomberos de la Generalitat. La proximidad, la formación continuada y el intercambio de información permiten agilizar la primera intervención y facilitar la actuación de los servicios públicos, que asumen la dirección de la emergencia cuando llegan al lugar de los hechos.
Moisés Galán, experto nacional destacado en el ERCC, explicó el funcionamiento del Mecanismo de Protección Civil de la Unión Europea, basado en la responsabilidad de cada estado y la solidaridad entre países cuando los recursos propios son insuficientes. Este sistema facilita la movilización de capacidades especializadas, el intercambio de expertos y el apoyo operativo bajo el mando del país afectado.
Gracia Albuquerque, jefa del Área de Medio Ambiente, Operaciones Especiales y Lucha contra la Contaminación de la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima (SASEMAR), abordó la preparación operativa y la capacidad de respuesta ante emergencias de contaminación marina.
Pablo Pedrosa, jefe del Área de Contaminación Marina de la Subdirección General de Seguridad, Contaminación e Inspección Marítima de la Dirección General de la Marina Mercante, explicó cómo la aparición de nuevos combustibles está transformando la logística portuaria y las operaciones de avituallamiento de los buques. En este contexto, destacó la necesidad de adaptar la preparación de las operaciones de atraque a los nuevos requerimientos asociados a los combustibles que propulsan los buques.
La cuarta y última mesa redonda, titulada «El papel de la Policía Portuaria y los centros de control en una emergencia portuaria», centró el debate en la coordinación entre servicios, la integración de los sistemas de comunicación y la formación de los profesionales.
Participaron Joan Bergadà, intendente de la Policía Portuaria de la Autoridad Portuaria de Tarragona; Jaume Molina, intendente de la Policía Portuaria de la Autoridad Portuaria de Barcelona; Luis Oria, jefe de la División de Seguridad de la Autoridad Portuaria de Castelló; José Luis Pérez Amieva, jefe de Seguridad Industrial de la Autoridad Portuaria de Valencia, y Manuel Sánchez de Alcázar García, jefe del Área de Protección y Seguridad Portuaria de la Autoridad Portuaria de Algeciras. Los ponentes compartieron experiencias sobre el papel de los centros de control operativo en la detección y gestión de incidencias, la movilización de recursos y la coordinación con los bomberos, los servicios sanitarios y las policías locales.
Los participantes destacaron la importancia de disponer de protocolos estandarizados, sistemas de comunicación integrados y herramientas que permitan hacer un seguimiento de las actuaciones en tiempo real, desde la activación de los recursos hasta el cierre de la emergencia.
La prevención también tuvo un papel destacado en el debate. La comunicación previa con los centros de control antes de realizar trabajos especiales, la preparación de los operadores y la formación continuada contribuyen a reducir los riesgos y mejorar la respuesta. Los ponentes también reivindicaron la necesidad de adaptar los servicios de Policía Portuaria a las nuevas necesidades operativas, garantizar una dotación adecuada de efectivos y delimitar las competencias y responsabilidades de cada actor.
Josep Lluís Díez, jefe de Dominio Público y Servicios Jurídicos de la Autoridad Portuaria de Tarragona, y Pedro García, director de Explotación de Puertos del Estado, cerraron las IV Jornadas Técnicas de Seguridad y Gestión de Emergencias en el Ámbito Portuario. Ambos pusieron en valor la importancia de continuar avanzando en la cooperación entre autoridades portuarias, administraciones, cuerpos de emergencia y empresas para afrontar los retos actuales de la seguridad portuaria, en un contexto marcado por la aparición de nuevos riesgos y la complejidad creciente de las operaciones.

