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El impulso que ganó la entrada de vehículos nuevos por los puertos del Pacífico mexicano perdió fuerza en 2026. Con mayores aranceles para automóviles originarios de países sin acuerdos comerciales con México y después del adelanto de importaciones por las armadoras en 2025, ese litoral recibió 425 mil 660 unidades entre enero y agosto, una disminución de 6.3% frente al mismo periodo del año anterior.
Las cifras de la Unidad de Puertos y Marina Mercante (UPMM), perteneciente a la Secretaría de Marina (Semar), muestran que la contracción se concentró en Mazatlán y Lázaro Cárdenas, dos puntos de entrada de vehículos procedentes de Asia. Ambos puertos acumularon una reducción de 30 mil 787 unidades de importación, parcialmente compensada por una operación de tránsito interoceánico en Salina Cruz.
El cambio ocurre bajo una nueva estructura arancelaria. El decreto publicado el 29 de diciembre de 2025 en el Diario Oficial de la Federación (DOF), vigente desde el 1 de enero de 2026, estableció una tarifa de 50% en diversas fracciones de automóviles, incluidos eléctricos nuevos. La reforma comprendió productos originarios de países con los que México no tiene acuerdos comerciales, entre ellos China.
Su efecto debe analizarse por origen de fabricación y tratamiento aplicable a cada operación, pues el flujo asiático también comprende vehículos de fabricantes estadounidenses, japoneses y de otras nacionalidades. Lázaro Cárdenas y Mazatlán son las principales puertas de entrada tanto para marcas chinas como para unidades de otros fabricantes producidas en Asia.
En Mazatlán, las importaciones descendieron de 108 mil 500 a 90 mil 251 vehículos, un retroceso de 16.8%, el más pronunciado entre los principales puertos receptores del Pacífico. Lázaro Cárdenas, por su parte, recibió 332 mil 409 unidades, frente a 344 mil 947 del año anterior, una reducción de 3.6 por ciento.
Más allá del encarecimiento asociado con las nuevas tarifas, el ajuste también está relacionado con decisiones logísticas tomadas antes de su entrada en vigor: las armadoras adelantaron importaciones durante 2025 para ingresar vehículos bajo las condiciones arancelarias anteriores.
Los datos de comercio exterior también muestran una reducción en las compras de vehículos procedentes de China. Cifras de la Secretaría de Economía demuestran que estas importaciones disminuyeron 31.1% en el primer semestre de 2026, a 158 mil 571 unidades. Aunque ese registro tiene un periodo y una cobertura distintos de la estadística portuaria, aporta evidencia adicional del freno en ese flujo.
En el balance del Pacífico, el movimiento conjunto de importación y exportación cayó 5.4%, de 582 mil 64 a 550 mil 907 vehículos. Las entradas explicaron 92.1% de esa reducción neta, mientras las salidas disminuyeron 1.9%, a 125 mil 247 unidades. La composición del descenso ubica la principal presión de este litoral en el negocio importador.
Sin embargo, el comportamiento no fue uniforme en todo el país. Las importaciones por el Golfo-Caribe aumentaron 7.3%, hasta 199 mil 468 vehículos, impulsadas por Veracruz, donde las entradas pasaron de 175 mil 255 a 193 mil 636 unidades, un crecimiento de 10.5 por ciento.
Ese avance contribuyó a que Veracruz mantuviera el liderazgo nacional en el movimiento total de vehículos, con 513 mil 490 unidades y un incremento de 5.3 por ciento. Su recuperación, no obstante, todavía lo dejó por debajo de los 614 mil 26 vehículos que movilizó en enero-agosto de 2023.
En contraste, Altamira registró la mayor pérdida absoluta entre los puertos del país, al pasar de 306 mil 440 a 271 mil 288 vehículos, una contracción de 11.5 por ciento. En este caso, la reducción se concentró en las exportaciones, que descendieron de 299 mil 31 a 265 mil 456 unidades, un comportamiento que requiere distinguirse del impacto de los aranceles mexicanos sobre las importaciones.
El resultado nacional combinó ambas presiones. Los puertos mexicanos movilizaron un millón 364 mil 178 vehículos en tráfico de altura durante enero-agosto de 2026, 2.8% menos que un año antes. Las importaciones disminuyeron 2.4%, a 625 mil 128 unidades, mientras las exportaciones retrocedieron 3.2%, a 739 mil 50.
Con ello, el movimiento portuario acumuló dos descensos consecutivos para ese periodo, después de alcanzar un millón 517 mil 401 unidades en 2024, el mayor volumen de la serie compartida de 2021 a 2026. Frente a ese nivel, el registro más reciente fue 10.1% inferior; las exportaciones quedaron 20% por debajo, mientras las importaciones lo superaron en 5.3 por ciento.
Dentro de ese ajuste, Salina Cruz presentó una dinámica particular. Sus entradas aumentaron de 900 a tres mil vehículos, pero corresponden a una operación con destino final en Estados Unidos. T21 documentó a mediados de julio de este año que las unidades de Hyundai Glovis —brazo logístico de Hyundai y KIA— llegaron desde Masan, Corea del Sur, y cruzaron por ferrocarril hasta Coatzacoalcos para continuar hacia Brunswick y Filadelfia.
Los volúmenes coinciden con las tres mil unidades que la UPMM registra como exportación en Coatzacoalcos. Esa correspondencia apunta a un mismo flujo contabilizado en su entrada y salida marítimas, por lo que el aumento refleja actividad logística del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), sin implicar una mayor absorción de vehículos por el mercado mexicano.
El mapa portuario muestra así un ajuste con distintas causas y alcances. Los mayores aranceles y las importaciones anticipadas ayudan a explicar la moderación del Pacífico, mientras el crecimiento de Veracruz, el descenso exportador de Altamira y el tránsito por el CIIT revelan que la evolución nacional depende también de la composición de los flujos y de las rutas utilizadas.

