
El puerto de Manzanillo cumple 201 años el 21 de octubre de 2026 desde su primera habilitación para el comercio de cabotaje y extranjero. El decreto de 1825 marcó una etapa de su apertura comercial, mientras que la habilitación definitiva llegó el 1 de mayo de 1848. Ambas fechas aparecen en los antecedentes del Decreto 51 del Congreso de Colima, publicado en diciembre de 2024.
Esa apertura tuvo interrupciones. Según una reseña histórica disponible en Orden Jurídico Nacional, en 1837 Manzanillo quedó limitado al cabotaje y, en 1842, también se dispuso el cierre de esa actividad.
Según los antecedentes del Congreso de Colima, en abril de 1825 comenzaron los trabajos de desmonte de los terrenos donde se construyeron instalaciones para la aduana y el resguardo marítimo.
El decreto del 21 de octubre de 1825 habilitó a Manzanillo para el comercio de cabotaje y extranjero, aunque con plazos diferentes: el primero tendría efecto desde la promulgación y el segundo, dentro de seis meses.
La habilitación definitiva de 1848, dispuesta por el presidente Manuel de la Peña y Peña, autorizó el comercio interior y extranjero y dispuso el establecimiento de una aduana marítima en Manzanillo.

La Administración del Sistema Portuario Nacional Manzanillo (ASIPONA) explica que el puerto se encontraba originalmente en el espacio que hoy ocupa la Plaza Juárez, conocido como el antiguo Playón. Allí se manejaban principalmente cargas a granel, sobre todo productos agrícolas y ganaderos.
La administración portuaria también identifica la construcción del puerto interior de San Pedrito, en la laguna del mismo nombre, como una etapa de modernización. Posteriormente, las ampliaciones incorporaron posiciones de atraque y espacios para distintas operaciones comerciales.
Entre enero y septiembre de 2026, el puerto de Manzanillo movilizó 3.154.778 TEU, un 9,5% más que en el mismo período de 2025, según el informe estadístico de ASIPONA Manzanillo*. El TEU es la unidad equivalente a un contenedor de veinte pies utilizada para medir ese movimiento.
A 201 años de su primera habilitación comercial, Manzanillo ocupa un lugar central en la actividad portuaria mexicana: la administración del puerto lo identifica como el principal del país en movimiento de carga contenerizada.


