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El sector de petróleo y gas de la República Argentina consolida un año de transformaciones estructurales profundas en su frente comercial exterior. De acuerdo con las estimaciones presentadas por los analistas Guido D’Angelo, Emilce Terré y Julio Calzada, la balanza comercial de la energía superó los 6.987 millones de dólares de superávit durante el primer semestre del corriente año. Esta cifra no solo representa un incremento del 87% en comparación con los registros de la primera mitad del ciclo previo, sino que se posiciona de forma oficial como el mayor superávit energético de la historia económica argentina para un primer semestre.

La dinámica de este beneficio histórico se sustenta en una fuerte expansión de los volúmenes de extracción física generados en el yacimiento de Vaca Muerta. La producción no convencional aporta actualmente más del 68% del petróleo crudo y el 67% del gas que se extrae en el país, impulsando una proyección de crecimiento anual del 16% en la extracción petrolera total para todo el período. Esta aceleración productiva permitirá que el país alcance los niveles de producción más elevados de su historia, superando el récord previo que databa del año 1998.
A nivel internacional, el mercado energético estuvo atravesado por una marcada volatilidad de las cotizaciones debido al recrudecimiento de las hostilidades bélicas entre Estados Unidos e Irán tras la ruptura del alto el fuego en el estratégico Estrecho de Ormuz. Sin embargo, al analizar el salto de las exportaciones domésticas, el factor productivo local tuvo una incidencia muy superior al conflicto externo. Los datos oficiales provistos por el INDEC revelaron que el 79% del crecimiento exportador se explicó por un incremento genuino en las cantidades físicas despachadas hacia el exterior, mientras que el 21% restante respondió al incremento de los precios internacionales de la energía.

En la primera mitad del año, las exportaciones de combustibles y energía treparon un 52%, saltando desde los 5.345 millones de dólares obtenidos en el ciclo previo hasta superar los 8.118 millones de dólares. Con este desempeño, el rubro pasó a representar más del 15% de las ventas totales del país al extranjero, tocando una participación máxima en veinte años. En contrapartida, las importaciones de combustibles y lubricantes sufrieron una contracción del 29% medido en dólares corrientes, ubicándose en su nivel más bajo desde el año 2007 y representando apenas el 3% de las compras totales argentinas, un mínimo que no se observaba desde 1999.
Las proyecciones para el cierre del año anticipan que las exportaciones energéticas anuales podrían superar los 14.400 millones de dólares, lo que empujaría el saldo superavitario total de la balanza a un récord histórico por encima de los 12.000 millones de dólares. El sendero expansivo sectorial sumará un hito estratégico en noviembre, mes en el que se prevé la puesta en marcha definitiva del oleoducto VMOS. La obra de casi 600 kilómetros de extensión, que unirá la localidad rionegrina de Allen con la terminal marítima de exportación de Punta Colorada, fue aprobada bajo los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en marzo de 2025 y adicionará una capacidad de evacuación inicial de 190.000 barriles diarios, proyectando un nuevo salto que elevaría las exportaciones de energía por encima de los 18.500 millones de dólares para el próximo año.


