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Durante los primeros seis meses de 2026, el Mercado Argentino de Valores (MAV) registró el volumen de financiamiento corporativo más alto del que se tenga registro. Según un análisis elaborado por Belén Maldonado y Emilce Terré, economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario, la negociación combinada de pagarés, cheques de pago diferido (CPD) y facturas de crédito electrónicas (FCE) totalizó $16,8 billones.
Este monto no solo implicó una expansión real del 37,4% en comparación con la primera mitad de 2025, sino que además superó en un 115% el promedio de los cinco primeros semestres previos, impulsado por una aceleración de la operatoria hacia el cierre de junio ($3,3 billones en ese único mes).

En el desglose por tipo de instrumento, el pagaré se mantuvo como el principal vehículo de financiamiento al explicar el 55,2% del monto total negociado, alcanzando un valor de $9,3 billones (+39% real interanual). Su versatilidad para operar tanto en pesos como en dólares dollar-linked, sumada a la ausencia de un plazo máximo de vencimiento, consolidó su uso para esquemas de inversión de mediano y largo plazo.
En el análisis de las demás herramientas destacan los siguientes comportamientos:

Si se analiza la composición por moneda, las transacciones denominadas en pesos continuaron siendo el motor central del MAV al captar el 86% del volumen total ($14,5 billones, un 37,1% más en términos reales). En este segmento en moneda nacional, los cheques y los pagarés compartieron casi por igual el liderazgo, representando un 48,7% y un 48,4% respectivamente.
Por su parte, las operaciones en moneda extranjera revirtieron la tendencia contractiva de los dos años anteriores y alcanzaron los US$ 1.549 millones (medidos en dólares constantes), lo que marcó una recuperación real del 38,9% interanual. En este segmento, los pagarés ejercieron un dominio casi exclusivo al concentrar el 98% de los montos transados en divisas (US$ 1.520 millones).


