• 3 min de lectura
• 3 min de lectura

El desarrollo del fenómeno meteorológico de "El Niño" (ENSO) ingresó en una fase de definiciones críticas que modificará el mapa productivo del cono sur, planteando un horizonte de rindes elevados para el agro pero encendiendo alarmas en la infraestructura de transporte y conectividad de las terminales portuarias. Según un relevamiento técnico publicado por la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), estructurado sobre una entrevista al consultor agrometeorológico Alfredo Elorriaga, el Pacífico ecuatorial se encamina de manera firme hacia un calentamiento de intensidad fuerte, con altas probabilidades de consolidarse como "muy fuerte" durante el próximo trimestre estival. No obstante, los especialistas de la institución señalaron que la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) modificó recientemente sus metodologías estadísticas, reemplazando el tradicional Índice Oceánico del Niño (ONI) por el nuevo parámetro RONI, una alteración que incorpora variables asociadas al cambio climático global y que, por el momento, rompe los umbrales históricos imposibilitando realizar comparaciones cuantitativas directas con series estadísticas previas.
Pese a este escenario de transición metodológica que añade complejidad a los modelos numéricos de mediano plazo, los indicadores regionales analizados por la Bolsa de Comercio rosarina confirman que las reservas de agua útil en los suelos de la región pampeana se mantendrán en un nivel óptimo o muy por encima de los promedios históricos en al menos el 80% de la superficie agrícola. Elorriaga precisó que el mayor nivel de calentamiento superficial oceánico coincidirá con los meses de diciembre y enero, la ventana temporal exacta en la cual se definen los rendimientos biológicos del maíz temprano y de la soja de primera, perfilando lo que se proyecta como el año productivo más destacado de la presente década para el agro argentino. Esta recomposición hídrica del suelo dejará definitivamente atrás el ciclo de sequía extrema que afectó al sector productivo local desde el año 2020 a raíz de la sucesión inédita de tres eventos climáticos continuos bajo el signo de "La Niña".

Sin embargo, el informe especial de la BCR advierte de manera taxativa que el principal factor de riesgo para el circuito económico no estará centrado en el desarrollo de las plantas sino en la etapa final de recolección y despacho de los granos. Los analistas de la entidad cordobesa explicaron que se prevén precipitaciones muy superiores a las normales durante los meses de cosecha, lo que podría generar eventos disruptivos y anegamientos similares a los registrados en el año 2016. Frente a este pronóstico de alta productividad, el staff técnico de la bolsa santafesina remarcó la necesidad imperiosa de planificar y anticipar los esquemas de transporte, debido a que el exceso de lluvias afectará de forma directa a la logística del sector, ralentizando el tránsito de los camiones en los accesos terrestres y alterando los cronogramas de recepción de mercaderías en las terminales portuarias del frente fluvial y marítimo del país.

