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El fiscal regional de Antofagasta, Juan Castro Bekios, presentó en un seminario un diagnóstico del impacto delictivo que podría tener la próxima puesta en marcha del Corredor Bioceánico Capricornio (CBC), acompañado de una propuesta de acciones urgentes para mitigar tales efectos.
El fiscal regional describió el escenario actual de diversos fenómenos delictivos que enfrenta el norte, entre ellos, el tráfico de drogas, donde Antofagasta está marcando hitos nacionales, con 36 toneladas incautadas este año, lo que representa el 60% de todas las incautaciones nacionales.
"El caso de Antofagasta es para tener en cuenta, debido a que comparte frontera con Bolivia, uno de los productores de cocaína más grandes del mundo, sumado a que fue la región que más droga incautó a nivel nacional durante el 2025, superando las 38 toneladas", indicó Castro.
El funcionario además llamó la atención respecto al contrabando de cigarrillos, principalmente de origen paraguayo, detallando que en 2025 se decomisaron 11.603.063 cajetillas en la región, con un aumento del 49,4% respecto a 2024, cifra que este año nuevamente está en vías de superarse.
Tras repasar los históricos números, el fiscal agregó que el CBC podría transformarse en un multiplicador estructural de amenazas criminales para Chile y, especialmente, para la Región de Antofagasta, con impactos en una serie de áreas.
Entre las más críticas mencionó la llegada de nuevas organizaciones criminales, el narcotráfico marítimo y terrestre, el lavado de activos, la irrupción de drogas sintéticas, la minería ilegal y el robo de cobre, así como posibles vinculaciones con organizaciones terroristas, corrupción institucional, contrabando y cibercrimen.
Otro aspecto importante fue la conexión del CBC con la zona conocida como la Triple Frontera (Paraguay, Brasil y Argentina), donde existe presencia de organizaciones criminales tremendamente peligrosas, como el Primer Comando Capital, pero que además ha sido vincula al financiamiento de organizaciones como Hezbolla.
Respecto a las eventuales consecuencias criminales de la Triple Frontera para Chile, Castro Bekios mencionó narcotráfico y tráfico de armas, crimen organizado, inseguridad y violencia, migración irregular, trata de personas y tráfico de migrantes, contrabando y lavado de activos.
Asimismo, advirtió la posibilidad de una "proyección extra-hemisférica", gracias a las redes marítimas que conectan a Chile con destinos distantes, sus amplias capacidades logísticas y el interés de organizaciones criminales lejanas, como el Cartel Jalisco Nueva Generación, que ya ha intentado operaciones en el país.
Juan Castro Bekios planteó la existencia de cuatro nodos críticos en la región, como son la existencia de una franja sin vigilancia en los pasos fronterizos, deficiente cobertura de inteligencia, carencia de infraestructura y horarios no continuos, a lo que se agrega una baja cobertura de inspección de contenedores en los puertos de la región.
El fiscal fue enfático en que tales amenazas "no se enfrentan solo con más controles u operativos, sino con una reingeniería institucional en seguridad, inteligencia y persecución penal".
En este punto, planteó una serie de medidas que deberían implementarse en un horizonte próximo, entre ellas, la creación de un Centro de Inteligencia Portuaria Conjunto, cobertura continua de Carabineros y PDI en pasos fronterizos, la creación de un equipo interagencial permanente para delitos en minería, un aumento de analistas criminales, la creación de un registro de empresas exportadoras y contratistas (con cruce de información con Interpol), el sellado electrónico de contenedores, un aumento del porcentaje contenedores de inspeccionado en origen, y la suscripción de un "protocolo de inteligencia" para los puertos de destino.
El persecutor dijo que el Corredor Bioceánico es una "oportunidad estratégica" para el desarrollo de la región y el país, pero al mismo tiempo una "amenaza crítica", por lo que instó a no perder de vista los problemas y desafíos que podría acarrear. "El corredor no crea el problema, lo escala", afirmó.
En la parte final de su exposición, Castro Bekios planteó que la ventana de respuesta a estas amenazas es limitada. "Chile cuenta con un horizonte crítico entre 2026 y 2028 para fortalecer sus capacidades preventivas antes de que el fenómeno se consolide", sostuvo.
"El Estado de Derecho en el norte de Chile, se juega en el corredor", manifestó el fiscal, amplificando una idea que ha venido planteando en distintos foros.
Fuente: portalportuario

