• 4 min de lectura
• 4 min de lectura

Las refinerías estatales de China están considerando reanudar las compras de petróleo iraní. Sin embargo, la competencia de suministros alternativos y la caída en la demanda interna de combustible moderarán su interés, señalaron varias fuentes del sector.
Cualquier adquisición que se realice sería la primera desde 2019, año en el que Sinopec y PetroChina compraron crudo iraní poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, reimpusiera sanciones a las exportaciones petroleras de Teherán durante su primer mandato.
PetroChina y Sinopec están analizando los factores bancarios, de seguros y de transporte marítimo necesarios para reanudar sus operaciones con Irán, señalaron tres de las fuentes, quienes son funcionarios de compañías petroleras estatales chinas que hablaron bajo condición de anonimato debido a la sensibilidad del tema.
La decisión se toma tras la exención otorgada por Estados Unidos el lunes 22 de junio, la cual permite a los clientes globales comprar petróleo y productos petroquímicos iraníes, así como liquidar las transacciones en dólares estadounidenses, luego del memorando de entendimiento firmado la semana pasada que puso fin a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
"Veamos quién se atreve a ser el primero en probar el cangrejo", comentó una de las tres fuentes, recurriendo a un modismo chino que hace referencia a la primera persona en arriesgarse con algo nuevo.
Asimismo, la fuente destacó que no hay escasez de crudo, dado que las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait e Irak van en aumento.
Tampoco está claro qué bancos podrían proporcionar financiamiento y compensación para las operaciones, ni si Irán cuenta con la capacidad de transporte marítimo para entregar los cargamentos, añadió la fuente.
Las refinerías asiáticas, incluidas las chinas, están bien abastecidas a pesar de las interrupciones en el suministro de Medio Oriente causadas por la guerra, gracias a que aseguraron cargamentos provenientes de África Occidental, Brasil y Rusia.
Se espera que los envíos de los proveedores del Golfo en Medio Oriente repunten con la reapertura del estrecho de Ormuz bajo el acuerdo de paz provisional.
Las cargas de petróleo iraní se aceleraron hasta alcanzar alrededor de 1.6 millones de barriles por día entre el 19 y el 24 de junio, frente a los 340.000 barriles diarios durante los primeros 18 días de junio y los 370.000 barriles diarios de mayo, según la firma de seguimiento de buques cisterna Vortexa.
También es poco probable que las empresas estatales reanuden la compra de crudo iraní debido a la tibia demanda interna, señaló un segundo funcionario petrolero estatal, ya que las caídas en el consumo chino de combustible y productos petroquímicos han superado los recientes recortes en las importaciones de crudo y en el procesamiento de las refinerías del país.
Por ahora, las refinerías independientes chinas, conocidas como teapots, siguen siendo los principales compradores de crudo iraní, operando a través de un grupo de intermediarios poco conocidos y liquidando la mayoría de sus compras en yuanes chinos.
Entre las grandes petroleras estatales, Sinopec podría perfilarse como el comprador más dispuesto, ya que esta refinería -que alguna vez fue el mayor cliente individual de Teherán- ha enfrentado recortes más profundos en su suministro de crudo y necesita reponer inventarios tras haber tenido que recurrir a sus reservas comerciales desde mayo, señalaron dos de las tres fuentes chinas.
Sinopec realizó consultas a la National Iranian Oil Co (NIOC) sobre posibles compras bajo la exención previa de 30 días en marzo, antes de decidir descartarlas debido a que el margen de tiempo era demasiado estrecho para concretar una transacción, afirmó un funcionario del sector cercano a la compañía iraní.
La NIOC, que cuenta con equipos de comercialización tanto en Pekín como en Shanghái, prevé un renovado interés por parte de las refinerías estatales en los próximos días, añadió el funcionario.
NIOC será la única parte contractual para el petróleo bajo la exención y la mezcla ESPO, el principal tipo de crudo de exportación de Rusia, se utilizará como referencia de precios para las discusiones de posibles nuevos acuerdos, añadió el funcionario.