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La empresa de reciclaje de buques GMS, con sede en Dubái, obtuvo la aprobación del Gobierno de Estados Unidos para desmantelar dos petroleros sancionados que había adquirido.
La medida se produce meses después de cerrar acuerdos para reciclar cuatro portacontenedores sometidos a las mismas restricciones, según informó la compañía a Reuters.
El uso de petroleros de la denominada "flota en la sombra" se ha disparado en los últimos años, periodo en el que cientos de buques tanque han transportado petróleo iraní o ruso con controles, seguros o inspecciones de seguridad mínimos.
Grandes armadores han pedido acelerar el desguace de estos navíos, tras advertir que representan un riesgo significativo para la seguridad y el medioambiente.
GMS, que adquiere buques para reciclarlos en astilleros regulados (principalmente en Asia), recibió las licencias del Gobierno estadounidense el 8 de agosto para operar dos petroleros, según informó su director de Operaciones, Yogesh Rehani.
"GMS realizó la transacción con el Gobierno de Estados Unidos y no se efectuó ningún pago a los anteriores propietarios sancionados. Los buques están ahora destinados a un reciclaje responsable", afirmó Rehani, sin ofrecer detalles sobre el precio abonado.
"Un petrolero incautado no puede permanecer indefinidamente bajo custodia estatal sin generar costes o riesgos operativos. Retrasar su desguace no solo incrementa los gastos, sino que reduce el valor del buque día a día, una carga que recae directamente sobre los contribuyentes", agregó.
Estados Unidos "está comprometido con soluciones responsables para retirar de la circulación los buques sancionados", declaró un portavoz del Departamento del Tesoro estadounidense, quien añadió que este tipo de casos se evalúan de forma individual.
Las dos naves son el Marinera y el Galileo, de acuerdo a lo precisado por GMS. Las autoridades del país norteamericano incautaron en enero de 2026 el Marinera -de bandera rusa y anteriormente denominado Bella 1– en el marco de las medidas adoptadas entonces para restringir las exportaciones de petróleo venezolano.
El Galileo, conocido previamente como Veronica, también fue incautado en enero durante las operaciones de Estados Unidos contra el régimen venezolano.
"Incautar un buque resuelve el problema de la aplicación inmediata de la ley, pero el barco físico aún debe gestionarse. Requiere seguridad, tripulación, mantenimiento, servicios marítimos y, en última instancia, un destino final", señaló Rehani.
"La función de GMS consiste simplemente en ejecutar dicho desguace de manera responsable cuando las autoridades estadounidenses determinen que el reciclaje es la vía adecuada para expulsar del sistema a los infractores e impedir su reincorporación al comercio ilícito", amplió.
A principios de este año, GMS declaró a Reuters que había obtenido la aprobación de Estados Unidos para desguazar cuatro portacontenedores sujetos a sanciones vinculadas con Irán.

