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Conoship International Projects (CIP) informó que análisis de los primeros meses de operaciones del primer buque diésel-eléctrico de recuperación de cables del mundo, el MV Maasvliet, supera todas las expectativas y que alcanza 53,6% de ahorro de combustible.
Desde la empresa indican que cuando se diseñó la plataforma CIP3800 como parte de su serie estandarizada CIP, el objetivo era ofrecer un buque de carga general robusto y preparado para el futuro, capaz de lograr una reducción del consumo de combustible líder en el mercado, de 20% a 30%, aunque la verdadera prueba de una plataforma estandarizada reside en su adaptabilidad.
Reconociendo el potencial latente de este casco ultraeficiente y su base diésel-eléctrica, Subsea Environmental Services y Hudig & Veder, en colaboración con Holland Shipyards Groups, plantearon al mercado si podría esta plataforma de carga general adaptarse con éxito para convertirse en un buque especializado en la recuperación de cables submarinos.
Fue una combinación poco convencional, pero es precisamente ahí donde destaca la experiencia de Conoship en integración. Ahora, tras 12 meses de operaciones reales, los datos empíricos demuestran que la plataforma sobresale en adaptabilidad y eficiencia. En un artículo reciente publicado en la edición 148 de la revista SubTel Forum, titulado Capacidad Global, se dieron a conocer 12 meses de datos operativos detallados del MV Maasvliet, resultados que superaron las estimaciones iniciales, que eran conservadoras.
En una comparación directa de viajes que abarcó el tránsito, la recuperación de cables a baja velocidad y la descarga, la unidad logró una reducción general de 53,6% en el consumo de combustible en comparación con embarcaciones de propulsión tradicional. En términos financieros concretos, esto se traduce en un ahorro aproximado de 600 toneladas métricas de MGO y USD 1 millón en costos operativos en sólo un año.
El éxito del MV Maasvliet llevó a Conoship a establecer que un perfil operativo especializado no requiere un diseño de nueva construcción 100% personalizado y costoso, sino que la clave de este avance reside en la flexibilidad inherente de los Proyectos Internacionales Conoship (Serie CIP).
"Diseñamos la plataforma CIP3800 desde cero, priorizando cualidades que van mucho más allá del simple transporte de carga: líneas de casco optimizadas para una baja resistencia, excelentes capacidades de navegación y una arquitectura modular diésel-eléctrica. Dado que la plataforma subyacente ya había resuelto los complejos desafíos de la eficiencia del combustible y la integridad estructural, sirvió como un lienzo robusto y listo para usar. Pudimos integrar el equipo especializado de manejo de cables de Subsea, mejorar los propulsores de proa para mantener la posición las 24 horas del día, los 7 días de la semana, y reconfigurar los espacios internos para mayor comodidad de la tripulación en largas travesías. Todo ello sin perder las principales ventajas que hacen que la plataforma CIP sea tan eficiente", detallaron desde Conoship.

