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El nuevo buque de instalación de rocas de Boskalis, llamado Windpiper, zarpó para trabajar en su primer proyecto asignado. El navío partió desde el Puerto de Rotterdam, en Países Bajos, para embarcar cargamento en Noruega y, luego, dirigirse al mar Báltico.
Desde la compañía destacaron que "este proyecto inaugural marca un hito importante. La instalación de rocas submarinas desempeña un papel fundamental en la protección y estabilización de la infraestructura marina en el lecho marino, incluyendo activos que dan soporte a la creciente industria eólica marina, así como cables y oleoductos".
"Con el inicio de las operaciones del Windpiper, reforzamos aún más nuestra capacidad para contribuir a los proyectos de energía marina en Europa y el resto del mundo", afirmaron en Boskalis.
"El Windpiper es también un gran ejemplo de cómo la experiencia, el trabajo en equipo y la innovación se unen. Durante el último año y medio, compañeros de toda la empresa han trabajado para transformar el buque en una embarcación de vanguardia para la instalación de rocas submarinas, lista para esta nueva etapa", remarcó la compañía.
"Deseamos a la tripulación del Windpiper la mejor de las suertes con este proyecto inaugural y agradecemos a todos los compañeros que hicieron posible este logro", expresaron desde la empresa.

