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Tras tres años de concentrar el traslado exclusivamente en camiones cisterna, la estatal petrolera boliviana, YPFB, volvió a incorporar el transporte ferroviario como alternativa complementaria que permite movilizar importantes volúmenes de gasolina con mayor eficiencia operativa, menores tiempos de tránsito y optimización de los costos logísticos.
El jefe de Planta Santa Cruz de YPFB Logística, Mauricio Sainz, explicó que cada convoy ferroviario transporta entre 900 y 1.100 metros cúbicos de gasolina.
"La principal ventaja de los vagones es que llegan en menor tiempo. El convoy cargado desde el origen tarda solo 36 horas", señaló.
Asimismo, el funcionario destacó que esta modalidad aporta mayor previsibilidad a la cadena de suministro al movilizar un volumen consolidado bajo un cronograma definido.
"El convoy, al tener un volumen definido de 1.000 metros cúbicos, nos garantiza el arribo directo del combustible sin impedimentos climáticos, sociales ni logísticos", agregó Sainz.
Antes de autorizar la descarga del producto en la planta de almacenaje, YPFB Logística ejecuta un estricto procedimiento de control documental y de calidad. Una vez que el convoy ingresa a los predios, se verifica la documentación de origen, los precintos de seguridad y se realiza el muestreo de los vagones en coordinación con los fiscales correspondientes.
Posteriormente, las muestras son analizadas en los laboratorios de YPFB Refinación para garantizar que el combustible cumpla con todas las especificaciones técnicas antes de su despacho.

