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El campo mendocino se prepara para el fenómeno climático que en la provincia cuyana se vería potenciado por un factor adicional: el deshielo de las nevadas récord de este año, que sumado a las intensas precipitaciones generaría un mayor aumento en el caudal de los cauces y canales de riego, con posibilidad de aluviones e inundaciones, según publicó el periodista Pablo Mannino en el diario La Nación.
De acuerdo con las proyecciones contempladas por la provincia para la temporada primavera-verano 2026-2027, existe una alta probabilidad de un escenario de Súper Niño con un pico proyectado de 2,5 °C, mientras que el escenario central plantea un fenómeno de El Niño fuerte, con una anomalía estimada de 1,8 °C. El período de mayor incidencia se prevé entre octubre y diciembre.
La meteoróloga Elizabeth Naranjo Tamayo, una de las encargadas del Plan Interinstitucional de Prevención elaborado por la firma estatal AEMSA, explicó a ese medio: "El Niño está activo, subió la intensidad en agosto sobre el aumento de la temperatura superficial del mar. El escenario apunta a que vamos hacia un evento muy fuerte, e incluso pudiera convertirse en histórico durante la primavera y verano, el más importante en siete décadas".
Según detalló la especialista, se observa una señal significativa por encima de lo normal para toda la región de Cuyo, con especial incidencia en el sur provincial, hasta el inicio del verano. Por eso, su recomendación es seguir de cerca los pronósticos a corto plazo, diarios y semanales.
El escenario podría generar mayores precipitaciones, tormentas convectivas más frecuentes e intensas, granizo y crecidas de ríos cordilleranos, además de mayor riesgo de aluviones.
Según la publicación, corren riesgo por el exceso de agua cultivos como duraznos, manzanas, peras, aceitunas, nueces y hortalizas, entre ellas pimiento, acelga y choclo. En el caso de la vid, el impacto provendría de la humedad excesiva y las tormentas fuertes de la temporada, por lo que las autoridades insisten en la colocación de sistemas de mallas antigranizo.
En la actividad ganadera, el manejo de los animales puede complicarse por el barro y el exceso de líquido en los campos, con dificultades para el desplazamiento de tractores y personal en las fincas.
Aunque el impacto se sentiría en toda la provincia, la nota señala preocupación por sectores del este del Gran Mendoza: zonas rurales con menor pendiente natural para evacuar el agua, como Corralitos, Bermejo y los terrenos cercanos al canal Pescara, podrían sufrir daños de consideración.
El ministro de la Producción, Rodolfo Vargas Arizu, instó a empresarios y productores a tomar acciones inmediatas: "Es importante que se inscriban en el seguro, en el Fondo Compensador Agrícola. También, tienen que ser precavidos en contar con productos químicos para curaciones contra los hongos y, sobre todo, que tengan limpios los cauces de riego". El funcionario agregó que desde el Gobierno la tarea consiste en "tener fondos presupuestados para atender lo inesperado y fuera de lo normal".
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (Iscamen) realiza encuentros con responsables de las áreas de Desarrollo Económico de distintos municipios para articular pautas preventivas orientadas al manejo de enfermedades fúngicas y otras plagas. El organismo informó además sobre la campaña 2026/2027 de control de Lobesia botrana, con una estrategia de manejo integrado que combina difusores de feromonas, insecticidas específicos y aeroaplicaciones.
Entre las recomendaciones técnicas figuran los tratamientos preventivos con fungicidas protectores antes de los eventos de lluvia pronosticados, el manejo de canopia mediante desbrotados y deshojes para mejorar la ventilación del cultivo, el drenaje parcelario con canales y acequias limpias, y el monitoreo de los cuadros inmediatamente después de las tormentas.
Según el análisis, la saturación de los suelos tras lluvias intensas suele demorar el ingreso de los equipos de aplicación para realizar tratamientos curativos, de modo que la prevención resulta determinante.
El Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza, a través de la Policía Rural, comenzó a brindar recomendaciones a los productores ganaderos del secano mendocino, dentro del plan integral de prevención y alerta temprana del gobierno provincial.
Entre las principales indicaciones figuran elegir lugares altos para la instalación de corrales y mangas, mantenerlos alejados de cauces o brazos de río secos y evitar zonas de riesgo como lechos secos, quebradas y bajos anegables. Los productores deberán además revisar las estructuras y los drenajes, asegurar el acceso seguro para los animales y mantenerse atentos a las alertas oficiales de Defensa Civil.

