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El efecto de las lluvias por encima de lo normal que se prevén para la campaña de granos gruesos no sería el mismo en todas las zonas productivas del país, según planteó Juan Balbín, productor de Cañada Seca, ex presidente del INTA y de CREA, en declaraciones publicadas por el periodista Carlos Marin Moreno en el diario La Nación.
De acuerdo con Balbín, la región menos afectada comprendería la provincia de San Luis y el oeste de La Pampa, que habitualmente tienen napas profundas. Allí, las lluvias abundantes tendrían mayores posibilidades de penetrar en el perfil del suelo y ser aprovechadas por los cultivos de verano.
Hacia el noreste de La Pampa y el sur de Córdoba, en cambio, el productor advierte mayores peligros. Las cuencas de esas zonas generan excedentes hídricos que inundan los campos cuando encuentran cadenas de médanos, o que escurren hacia la depresión del Salado, en la provincia de Buenos Aires.
En esa última zona el riesgo de inundaciones resulta alto, porque los suelos ya presentan napas elevadas y no tolerarían lluvias importantes en poco tiempo. Balbín señala además a la Mesopotamia como otra región expuesta, en particular las islas del delta del Paraná y los campos ubicados en las márgenes de los ríos.
Por esa diversidad de situaciones, el productor relativizó las proyecciones de una cosecha récord para la campaña 2026/27: "Puede alcanzarse un récord, pero, para que ello ocurra, todas las zonas deberían producir satisfactoriamente, algo que hoy no se puede asegurar".

Según relató a ese medio, en su propio campo Balbín adelantará la siembra de maíz y soja en los lotes seguros, mientras que en el resto irá siguiendo la evolución de las lluvias para evaluar si puede mantener la rotación original.
El productor advierte que una resiembra de cultivos de verano implica un costo elevado. El caso del girasol es uno de los más delicados: encharcamientos de cuatro o cinco días suelen provocar la muerte de las plantas y obligan a resembrar todo el lote, con el riesgo adicional de un fuerte desarrollo de malezas.
En el maíz, el encharcamiento genera anaerobiosis, un proceso que provoca pérdidas de nitratos y deterioro de la estructura y la porosidad del suelo, con impacto directo sobre los rendimientos.

