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El precio del petróleo Brent pasó de US$ 71,8 por barril a comienzos de julio a US$ 109,31 a mediados de septiembre, un incremento cercano al 52% en poco más de dos meses, según el Reporte del Mercado de Capitales de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
Tras avanzar durante julio, la cotización se mantuvo relativamente estable durante buena parte de agosto, en torno a los US$ 85 y 90 por barril. La dinámica cambió hacia finales de ese mes y, especialmente, durante septiembre: entre el 27 de agosto y el 10 de septiembre el Brent pasó de US$ 89,70 a US$ 107,63, para luego ubicarse por encima de los US$ 109.

Según la entidad, la reciente suba del crudo estuvo asociada principalmente a una mayor incertidumbre sobre la oferta global.
A las restricciones que persisten sobre el tránsito por el estrecho de Ormuz se sumaron los ataques sobre el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, una infraestructura clave para desviar exportaciones hacia el mar Rojo. Tres estaciones de bombeo resultaron afectadas y la interrupción comprometió temporalmente una vía que venía transportando entre 4 y 5 millones de barriles diarios.
En las últimas jornadas, sin embargo, aparecieron factores que moderaron la presión alcista. Arabia Saudita comenzó a redireccionar cargamentos mediante Omán, lo que compensó parcialmente las dificultades en sus rutas habituales. En ese contexto, el Brent retrocedió el jueves hasta la zona de US$ 103 por barril, lo que refleja, según la BCR, la elevada sensibilidad de las cotizaciones a las novedades sobre disponibilidad y transporte de crudo.

En paralelo, la Reserva Federal de Estados Unidos modificó su rango objetivo de tasas de interés el 16 de septiembre, que pasó a ubicarse en 3,75%-4,00%.
El movimiento marca un cambio de dirección respecto de la tendencia previa. Entre comienzos de 2024 y septiembre de 2026, el rango presentó una trayectoria general descendente: desde niveles de 5,25%-5,50% al inicio del período, la Fed avanzó con sucesivas reducciones hasta llevar la tasa al rango de 3,50%-3,75% hacia fines de 2025, en un contexto de moderación de las presiones inflacionarias.
Durante gran parte de 2026 ese rango se mantuvo sin cambios, con la atención del mercado concentrada en la evolución de la inflación, el mercado laboral y el nivel de actividad.
Según la BCR, la trayectoria de la tasa de referencia continúa siendo un factor central para los mercados financieros internacionales, dado su impacto sobre el costo del financiamiento, los rendimientos de los activos y las condiciones globales de liquidez.

Los principales índices accionarios de Estados Unidos mostraron una trayectoria alcista en los últimos meses, con una recuperación de las caídas observadas a comienzos de 2026 y nuevos máximos hacia mediados de agosto.
Desde entonces las cotizaciones comenzaron a retroceder, aunque los índices permanecen en niveles elevados en perspectiva histórica. De acuerdo con el informe, la evolución del mercado accionario continúa condicionada por las expectativas sobre la política monetaria de la Fed, la trayectoria de la inflación y el escenario de actividad económica.
