Los ambientes costeros proporcionan múltiples servicios ecosistémicos y comprenden una gran diversidad de ambientes, incluyendo humedales de agua dulce y salobre, manglares, estuarios, pantanos, lagunas, zonas intermareales lodosas, playas, dunas, arrecifes de coral, praderas de pastos marinos y bosques de algas, todos ellos altamente productivos, según un informe del Ministerio de Turismo, Ambiente y Deportes.
El mismo texto destaca que los plásticos en los ambientes costeros y marinos provienen de basura vertida por embarcaciones y de fuentes terrestres, como residuos arrastrados por los sistemas de drenaje de aguas residuales, los ríos, el viento y la basura dejada en las playas por el turismo.
A medida que nos alejamos de la costa hacia mar abierto, aumenta la proporción de residuos plásticos provenientes de actividades marítimas. Según el informe, las fuentes terrestres, incluidos los desechos de playa, representan aproximadamente el 80 % de los residuos plásticos, mientras que el 18 % de los residuos plásticos encontrados en el ambiente marino se atribuyen a la industria pesquera.
La acumulación de basura en los ambientes costeros y marinos también tiene consecuencias para distintas actividades, entre ellas el transporte marítimo y la pesca. En este sentido, la contaminación por plásticos puede generar impactos sobre los ecosistemas y afectar a distintas especies marinas.
En Argentina se identificaron 45 especies afectadas por la interacción con plásticos, entre ellas peces, aves, invertebrados, mamíferos y reptiles. Entre los residuos registrados aparecen fragmentos de plástico, restos de aparejos de pesca, embalajes y bolsas, mientras que entre las formas de interacción registradas se encuentran la ingesta y el enredo.
Frente a esta problemática, la fuente destaca la necesidad de implementar distintas medidas para reducir los impactos de los residuos sobre los ecosistemas costeros y marinos, entre ellas acciones de concientización y gestión orientadas a mitigar la contaminación por plásticos.
En este contexto, la gestión ambiental adquiere relevancia también para la actividad portuaria, donde distintas iniciativas buscan incorporar herramientas destinadas a prevenir y reducir los impactos ambientales asociados a las actividades que se desarrollan en estos espacios.