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La Dirección de Estadística de San Luis informó que las exportaciones registradas por la Aduana provincial sumaron US$290.062.909 en 2025, un 6,69% por debajo de los US$310.851.391 de 2024. Ese registro mide las operaciones tramitadas ante la Aduana de San Luis, incluyan o no mercadería originada en otras provincias.
El INDEC mide otra cosa: el origen provincial de la mercadería, se despache por donde se despache. Bajo ese criterio, San Luis exportó US$686 millones en 2025, con un aumento del 2,0%, aportó el 0,8% de las exportaciones del país y el 15,9% de las de la región de Cuyo, por detrás de San Juan (US$2.101 millones) y Mendoza (US$1.539 millones). Las dos mediciones son oficiales y ninguna es un error de la otra: describen universos distintos y no deben sumarse ni compararse entre sí.

La apertura por producto que publica la provincia —y que el INDEC no ofrece— muestra una canasta industrial. Según el informe de la Dirección de Estadística de San Luis, las carnes frescas encabezaron con el 33,56% del valor registrado, seguidas por el papel, cartón y sus manufacturas —fundamentalmente pañales descartables— con el 12,25%, las materias plásticas artificiales con el 5,78% y los productos diversos de las industrias químicas con el 5,50%.
Por destino, el mismo informe ubica a Chile en primer lugar, con US$56,77 millones y el 19,57% del total registrado. La provincia ya publicó además el informe del primer trimestre de 2026.

Leída por origen provincial, la composición cambia de forma. El INDEC ubica a los productos primarios como principal rubro, con US$370 millones, seguidos por las manufacturas de origen agropecuario (US$179 millones) y las de origen industrial (US$138 millones). Dentro de los primarios, los cereales fueron el subrubro más relevante, con US$296 millones, mientras que las semillas y frutos oleaginosos crecieron 30,4% interanual. Esa cuota industrial —cerca de uno de cada cinco dólares— es lo que distingue a San Luis entre las provincias del interior.

Esa base manufacturera tiene un origen normativo. La Ley 22.702, sancionada en diciembre de 1982, extendió a San Luis y a Catamarca el régimen promocional creado para La Rioja. La norma figura formalmente vigente, pero los beneficios para los proyectos de implementación diferida expiraron a fines de 2012, tras sucesivas prórrogas dispuestas por los decretos 1125/96 y 69/97. Hacia el año 2000, el sector industrial llegó a producir más de la mitad del producto bruto geográfico provincial, el doble del promedio nacional.
El activo logístico central de la provincia es la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) de Villa Mercedes, sobre la Ruta Nacional 7. En octubre de 2024, la provincia obtuvo la habilitación definitiva de la Zona Primaria Aduanera, lo que le permite operar de manera directa el depósito fiscal tras una década de habilitaciones temporales. La medida se apoya en la Resolución 37/24 de la Dirección General de Aduanas, que readecuó y continuó habilitado el depósito fiscal general en el kilómetro 701 de la RN 7, sobre 16.583,52 metros cuadrados y con una vigencia de diez años.
Sobre esa base, la instalación sumó equipamiento. En febrero de 2026 se inauguró el patio de contenedores, con una inversión de US$2 millones a cargo del Grupo Broom Logistic, que concentra en el predio la aduana, el consolidado y desconsolidado de cargas y la manipulación de mercadería. En abril de 2026 se incorporó un autoelevador que permite disponer de contenedores en Villa Mercedes y evitar los traslados hasta Buenos Aires. Ya en 2022 la ZAL movilizaba más de 1.083.500 toneladas anuales.
La salida ferroviaria se apoya en la línea General San Martín, que Trenes Argentinos Cargas opera junto con las líneas Belgrano y Urquiza según la Comisión Nacional de Regulación del Transporte. En enero de 2026, la Agencia de Noticias San Luis informó el despacho de 60 vagones desde la ZAL, con alfalfa hacia Arabia Saudita, manteca de maní hacia Nigeria, Nueva Zelanda e Israel, y soja hacia el puerto de Alvear.
La ventaja estructural de la provincia es su equidistancia. El gobernador Claudio Poggi la resumió al señalar que San Luis está a 700 kilómetros de los puertos del Pacífico y a 800 de los del Atlántico. Esa doble salida se articula sobre la Ruta Nacional 7 —que vincula la provincia con el Paso Internacional Cristo Redentor hacia el oeste y con la red que conduce a los puertos atlánticos hacia el este— y se complementa con las rutas nacionales 8 y 147.

El mapa de oportunidades de San Luis combina dos activos poco frecuentes. Uno es la infraestructura: un puerto seco con zona primaria aduanera definitiva, depósito fiscal habilitado por diez años, acceso ferroviario y patio de contenedores propio, que le permite consolidar carga sin depender de Buenos Aires. El otro es la base manufacturera heredada del régimen de promoción, que sobrevive a la extinción de los beneficios fiscales y sostiene una cuota industrial atípica en el interior del país. La combinación de ambos —consolidación de cargas y agregado de valor— es lo que define el potencial de la provincia como plataforma logística del centro argentino.