• 5 min de lectura
• 5 min de lectura

Las exportaciones mineras argentinas totalizaron US$ 4.742 millones en la primera mitad de 2026, el máximo nivel registrado para un primer semestre desde que existen estadísticas comparables para el sector, según un informe conjunto de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) y la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
La cifra implica una expansión de casi el 75% respecto de los US$ 2.712 millones del mismo período de 2025 y del 156% frente a los US$ 1.852 millones de 2024.
El récord anterior para un primer semestre correspondía a 2011, en el pico del ciclo previo de precios de los metales, cuando las exportaciones rondaron los US$ 2.260 millones. El registro de 2026 lo supera en más del 100%. Comparado con hace veinte años, las ventas externas se multiplicaron por más de ocho.
Según el informe, entre 2012 y 2021 las exportaciones del primer semestre se movieron en una franja estrecha, entre los US$ 1.184 millones del piso de 2020, afectado por la pandemia, y valores en torno a los US$ 2.000 millones, sin lograr recuperar los niveles de 2010 y 2011. La ruptura de ese techo comenzó en 2025 y se consolidó en 2026.

El oro continúa siendo el principal mineral exportado, con alrededor del 61% del total del semestre, y la plata sostiene su participación como tercer mineral del período.
No obstante, el informe advierte que las perspectivas productivas para ambos minerales en 2026 son de menor producción, con un incremento de costos asociado. Es decir que el impacto positivo sobre las exportaciones proviene de los elevados precios internacionales, y no de un aumento de los volúmenes.
El cambio estructural más significativo proviene del litio, que se consolidó como el segundo mineral más relevante de las exportaciones mineras, por encima de la plata desde 2023. Con cerca de una cuarta parte del total exportado, el litio pasó de representar menos del 5% de las exportaciones mineras hace una década y menos del 3% hace dos décadas.
Allí el crecimiento sí es de volumen: las cantidades exportadas del complejo litio subieron más del 68% respecto del primer semestre del año pasado, según relevamientos de la Secretaría de Minería, impulsadas por la puesta en marcha y la ampliación de operaciones.

El récord exportador convive con el nivel más alto de Inversión Extranjera Directa (IED) que la minería argentina haya registrado. Según datos del BCRA, el stock de IED del sector alcanzó los US$ 24.849 millones a marzo de 2026, frente a los US$ 22.049 millones del trimestre inmediato anterior.
A diferencia de los flujos, que registran cuánto capital entra o sale en cada trimestre, el stock mide el valor total de la inversión que empresas del exterior tienen colocada en el sector en un momento dado. Incluye los aportes de capital de las casas matrices, las utilidades reinvertidas en el país y el financiamiento que las filiales locales reciben de sus grupos, y se trata mayoritariamente de capital inmovilizado en activos de larga vida como minas, maquinarias e instalaciones.
En dos años el stock se duplicó: en marzo de 2024 se ubicaba en US$ 12.402 millones. La comparación de más largo plazo resulta más marcada aún: en septiembre de 2019 era de US$ 8.361 millones, con lo que la inversión extranjera acumulada casi se triplicó en menos de siete años. A comienzos de 2017, primer dato de la serie desagregada, rondaba los US$ 6.000 millones.
Por actividad, el segmento de explotación de minas y canteras pasó de apenas superar los US$ 1.000 millones en 2017 a más de US$ 13.000 millones en el último dato disponible, y explica hoy el mayor bloque del stock total. La extracción de minerales metalíferos y los servicios de apoyo para la minería completan el cuadro.

En el primer trimestre de 2026 ingresaron US$ 2.799 millones netos de inversión extranjera directa en minería, el registro trimestral más alto de toda la serie del BCRA. Supera en 36% al récord anterior, los US$ 2.055 millones del segundo trimestre de 2024.
El contraste con el comportamiento previo resulta marcado. Entre 2017 y 2021, los flujos trimestrales rara vez excedieron los US$ 500 millones y en varios trimestres fueron directamente negativos. Según el informe, la caída de fines de 2023 resulta particularmente llamativa y da la pauta de lo perjudiciales que resultan las fluctuaciones económicas para una actividad de largo aliento.
A partir de 2023 el patrón cambia y los ingresos comienzan a superar con regularidad los US$ 500 millones. Desde 2024, la mayoría de los trimestres se ubicó por encima de los US$ 1.000 millones.
Para los autores del informe, la simultaneidad de ambos máximos es el dato central del período. La minería es una actividad de ciclos largos: entre la decisión de inversión y el primer embarque pueden transcurrir varios años.
Que el récord de exportaciones del primer semestre coincida con el récord de ingreso de capitales del primer trimestre indica, según el análisis, que se están capturando dos etapas distintas de un mismo proceso: la maduración de las inversiones en un contexto alcista de precios y el compromiso de nuevos capitales para apuntalar la producción de los próximos años, con especial énfasis en litio y cobre.
En la primera mitad del año, la minería explicó casi el 10% de las exportaciones argentinas, un récord histórico de participación.

