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En el marco del ejercicio naval bilateral Fraterno XXXIX, las unidades de la Armada Argentina y de la Marina de Brasil zarparon desde sus respectivas bases operativas para dar comienzo a las ejercitaciones combinadas en aguas del Atlántico Sur.
Desde la Base Naval Puerto Belgrano soltaron amarras las fragatas brasileñas Tamandaré y União, con sus respectivas unidades aeronavales Wild Lynx embarcadas. Por parte de la Armada Argentina, el Grupo de Tareas quedó integrado por el destructor ARA La Argentina, las corbetas ARA Espora y ARA Robinson, y el buque logístico ARA Patagonia. La despedida de las unidades contó con la presencia del Comandante de la Flota de Mar, Contraalmirante Pablo Germán Basso, junto a su Estado Mayor.

En tanto, desde la Base Naval Mar del Plata concretaron la zarpada las unidades del componente submarino y de apoyo del país vecino, representadas por el submarino Humaitá y el buque de socorro submarino Guillobel, acompañadas por el patrullero oceánico ARA Storni del Área Naval Atlántica. La zarpada fue acompañada por el Comandante de la División Patrullado Marítimo, Capitán de Navío Roberto Orlando Lovera, y el Comandante de la Fuerza de Submarinos, Capitán de Navío Walter Darío Tigero.
A los medios de superficie y submarinos se suma el despliegue aéreo del Comando de la Aviación Naval con aeronaves Sea King, Lockheed P-3C Orion, Beechcraft B-200 y Turbo Mentor.
El objetivo central del adiestramiento combinado es elevar el nivel operativo de las unidades participantes, fortalecer las relaciones bilaterales y aumentar la interoperabilidad táctica entre ambas fuerzas navales. El programa contempla además un esquema de intercambio de oficiales y suboficiales a bordo de los distintos buques para profundizar la integración profesional.


