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La permanencia de los contenedores de importación en los puertos argentinos pasó de 10 días en 2023 a 8 días en 2024, una reducción del 20%. En el mismo período, el tiempo de retiro y devolución de contenedores por parte de los importadores disminuyó 39%. Así lo muestran los Logistics Performance Indicators 2.0 (LPI 2.0), que el Banco Mundial publicó en abril de 2026 en el informe Connecting to Compete 2025. El país también amplió su red de servicios marítimos regulares y sus conexiones de carga aérea.
La nueva herramienta reemplazó al Índice de Desempeño Logístico basado en encuestas, vigente entre 2007 y 2023, y construye sus mediciones con datos de rastreo de embarques reales en los modos marítimo, aéreo y postal. No asigna un puntaje general ni un ranking único: reúne 21 indicadores, seis centrales y quince complementarios, que se analizan por separado. En los de conectividad, un valor más alto indica mejor desempeño; en los de tiempo, un valor más bajo. Según el Banco Mundial, los resultados no son directamente comparables con los del índice anterior, por lo que la serie comienza en 2023.

El indicador central del modo marítimo es la permanencia de los contenedores de importación: los días que pasan entre la descarga del buque y la salida del contenedor del puerto, una vez liberado por la Aduana. Con la baja de 2 días, Argentina cerró 2024 en 8 días, cerca del promedio de América Latina y el Caribe, que fue de 7,7.
El informe mide además la dispersión de esos tiempos, que el Banco Mundial utiliza como indicador de confiabilidad: cuanto más acotado es el rango, más previsible resulta la operación para importadores y operadores. En ese punto, el rango intercuartil argentino se mantuvo en 3,4 días en ambos años, casi la mitad del promedio regional de 6,2 días y del registro de Brasil (6,8).

La mayor reducción se dio en el ciclo que va desde el envío del contenedor lleno al importador hasta su devolución vacía a la naviera. Ese tiempo pasó de 10,7 a 6,5 días y quedó por debajo de Brasil (6,7) y Uruguay (6,9). En exportación, el lapso entre el envío del contenedor vacío al exportador y su recepción lleno por la naviera fue de 4 días, casi la mitad que en Brasil (7,8).
El tiempo de escala de los buques portacontenedores, medido desde el ingreso al área portuaria hasta la salida y sin contar la espera en fondeo, pasó de 1,8 a 1,7 días.
La cantidad de servicios regulares de contenedores que operaron en puertos argentinos aumentó 10%, de 21,8 a 24 en promedio trimestral. El registro superó al de Chile (23,5), al de Uruguay (21) y al promedio regional de 18,4, y ubicó al país segundo entre los cuatro, detrás de Brasil (39,2). En paralelo, Argentina sumó un destino con servicios de línea directos y llegó a 23 países, por encima de Chile (22).

En carga aérea, las conexiones directas aumentaron 12%, de 93 a 104,5 países en promedio, segundas en la comparación detrás de Brasil (127,5). La carga aérea importada permaneció 2,3 días en aeropuertos argentinos, por debajo de los 2,6 de Brasil. En envíos postales entre empresas, el país registró conexiones con 84 países, también segundo detrás de Brasil (116,5).

En permanencia de contenedores de importación, Uruguay registró 2,1 días, Chile 3,8 y Brasil 7,3. En exportación, la permanencia argentina, medida desde el ingreso del contenedor lleno al puerto hasta su carga en el buque, fue de 7,8 días, frente a 7,6 en Brasil, 6,4 en Uruguay y 5,7 en Chile. En escala de buques, Brasil marcó 1,2 días, Chile 1,3 y Uruguay 1,1.
Los contenedores con destino a Argentina realizaron en 2024 un promedio de 1,1 transbordos, por debajo del promedio regional de 1,2, y pasaron 9,7 días en puertos intermedios, también debajo de los 10,8 de la región. Chile registró 5,1 días, Brasil 7,1 y Uruguay 8,5. El tiempo entre la carga en el puerto de origen y la descarga en destino fue de 49,6 días para Argentina, frente a 51,9 en Uruguay, 44,7 en Brasil y 41,5 en Chile.
En envíos postales entre empresas, el tiempo de entrega desde el ingreso al país fue de 22,4 días, frente a 18,7 en Brasil, 14,4 en Uruguay y 9,5 en Chile.
El Banco Mundial define al LPI 2.0 como una herramienta de diagnóstico de alto nivel: los indicadores muestran conectividad y tiempos, no sus causas. Los datos marítimos provienen de MDS Transmodal, MarineTraffic y una gran naviera global; los aéreos, de Cargo iQ (IATA); y los postales, de la Unión Postal Universal. El índice no incluye el transporte carretero ni el ferroviario, porque no existen datos de rastreo en formato uniforme a escala global para esos modos. Los tiempos de permanencia excluyen los contenedores en transbordo y suman el tiempo en todas las instalaciones del área portuaria, no solo en las terminales.
Fuente: Banco Mundial, "Connecting to Compete 2025: The New Logistics Performance Indicators 2.0" (abril de 2026), y base de datos de indicadores LPI 2.0 por país, 2023-2024.

