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El Gobierno Nacional oficializó una modificación clave en la reglamentación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de fomentar la llegada de capitales destinados a la modernización y desarrollo de la red ferroviaria y su infraestructura logística asociada.
La medida fue dispuesta mediante el Decreto 748/2026, firmado por el Presidente Javier Milei, el Ministro del Interior Diego Santilli y el Ministro de Economía Luis Caputo, introduciendo cambios sobre el Anexo I del Decreto N.º 749/2024.
La normativa busca canalizar inversiones tanto en trazas nuevas como en la infraestructura preexistente. Al respecto, el decreto diferencia explícitamente las meras tareas de conservación y mantenimiento (que no quedan alcanzadas por el régimen) de aquellas obras orientadas a la renovación, sustitución, transformación o desarrollo de la red que generen una evolución de sus condiciones operativas.
El texto oficial precisa que el concepto de construcción en materia ferroviaria abarca la infraestructura nueva, la transformación de la existente y la infraestructura accesoria necesaria para la logística del transporte de cargas y pasajeros.
Entre las intervenciones específicamente comprendidas se destacan:
Asimismo, el decreto sustituyó el artículo 60 de la reglamentación para definir bajo qué condiciones las obras sobre vías preexistentes configuran una "Ampliación de un Proyecto Preexistente no adherido al RIGI". Para acceder a los beneficios fiscales y normativos, los emprendimientos deberán demostrar un incremento cuantitativo y verificable de la capacidad de transporte de la infraestructura, determinado sobre la base de parámetros técnicos objetivos.

