• 2 min de lectura
• 2 min de lectura

En Necochea, los chicos querían saber hacia dónde van los barcos y en Claraz, un aula quiso saber cómo se vuelve a empezar. Aunque parecían preguntas provenientes de mundos distintos, en el fondo no lo eran: ambas buscaban exactamente lo mismo, una manera de orientarse.
Este es el espíritu de "Puerto Ciudad", una iniciativa institucional del Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén, cuya dirección se encuentra a cargo del Lic. en Logística Luis Pedone. El programa busca ser un puente entre la actividad portuaria y la comunidad, brindando herramientas y espacios de escucha activa.
Uno de los encuentros más significativos tuvo lugar recientemente en la Escuela N.º 12 de Claraz, donde 38 adolescentes participaron de una profunda jornada de diálogo. Allí se habló sin tabúes sobre proyectos de vida y consumos: alcohol, cannabis, vapeadores y la exposición a las pantallas.

El momento bisagra de la charla se dio a partir de un testimonio de recuperación que logró cambiar por completo el tono del encuentro. La prevención dejó de ser una mera enumeración de peligros y abrió la puerta a una conversación honesta sobre las elecciones personales, las consecuencias y el valor de las segundas oportunidades. Este espacio fue coordinado por los profesionales Pamela Klink, Alejandro Rodríguez e Iván Sureda.
Desde el Consorcio de Gestión destacan que no todo el impacto social cabe todavía en una cifra estadística. Lo que sí puede observarse, en cambio, es una trama que se va tejiendo: chicos que preguntan, adultos que escuchan e instituciones que vuelven.
Es allí donde "Puerto Ciudad" adquiere su verdadero sentido. No se trata simplemente de una marca puesta sobre actividades dispersas, sino de la memoria viva de un puerto que aprendió a acercarse a su gente.
Porque, así como un buque necesita un rumbo claro para llegar a destino, una comunidad también lo necesita. Y Puerto Quequén trabaja para ser parte de esa orientación.

