• 2 min de lectura
• 2 min de lectura

Personal de la Guardia Costera y del FBI de Estados Unidos abordó el mes pasado dos buques mercantes con destino a puertos estadounidenses en el golfo de México, tras detectarse indicios de que un grupo de hackers había vulnerado sus redes informáticas, según informaron las agencias.
La inusual operación, ejecutada el 21 y 24 de agosto a bordo de dos navíos de bandera extranjera, se produce en un momento en que las autoridades de EE.UU. enfrentan una serie de incidentes de ciberseguridad que reportes de prensa han vinculado con Irán desde el estallido del conflicto entre Washington y Teherán.
El FBI informó que un equipo conjunto formado por la Guardia Costera y la propia agencia abordó los buques tras recibir "indicios de que las redes informáticas de ambas naves estaban comprometidas".
La Guardia Costera, que hizo referencia únicamente al abordaje del 21 de agosto, señaló que en el hecho estuvieron involucrados "ciberactores extranjeros", aunque no reveló sus identidades.
Ninguna de las dos agencias ofreció mayores detalles sobre los incidentes ni explicó las discrepancias entre sus versiones.
Corey Ranslem, director ejecutivo de la firma de seguridad marítima Dryad Global, confirmó que su compañía identificó a uno de los buques como el VL Prosperity, de bandera de Liberia. La nave se encuentra actualmente fondeada en aguas cercanas a Galveston, Texas, según datos de seguimiento marítimo de LSEG y MarineTraffic.
La agencia de noticias iraní Mehr informó el 20 de agosto que el VL Prosperity había sufrido lo que calificó de "un importante ciberataque" mientras transitaba por el estrecho de Gibraltar, lo que provocó el bloqueo de sus comunicaciones durante 30 horas.
Citando a un miembro de la tripulación no identificado, Mehr reportó que los hackers también se habían infiltrado en los sistemas de la sala de máquinas, reduciendo el flujo de enfriamiento del motor, aumentando sus revoluciones y desactivando los tanques de combustible y de aceite del buque.
La agencia iraní no precisó quién estaría detrás del presunto ataque. "Aunque de efectos dramáticos, un ciberataque centrado en una embarcación no es tan difícil de ejecutar," señaló Ranslem.
"Prevemos que este tipo de ataques continúen y se expandan en un futuro muy cercano", afirmó.

