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La eliminación de madera impregnada con cocaína y otras sustancias que fue incautada en el Puerto de Arica tendría un costo, para el Estado de Chile, de 8 mil millones de pesos (USD 8,55 millones). El cargamento, originario de Bolivia, fue detectado en junio pasado, tratándose de 1.080 toneladas del producto forestal que era trasladado en 45 contenedores.
El operativo, que abarcó también a los puertos de Valparaíso y San Antonio, derivó en la mayor incautación de este tipo en la historia de Chile si se considera que, de cada carga de la madera detectada, entre 10% y 20% corresponde a sustancias ilícitas, lo que configuró 100 toneladas de droga, principalmente clorhidrato de cocaína y ketamina cuyo destino eran diversos mercados internacionales como Alemania, Bélgica, Francia, República Checa, Marruecos, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, México, Nueva Zelanda, Panamá, Mauricio, Reino Unido y República Dominicana.
Las detecciones se lograron con base en análisis y perfilamiento de las cargas, además de la acción de los binomios caninos de ambas instituciones y el uso de tecnologías especiales siendo confirmado, cada caso, por los análisis del Instituto de Salud Pública (ISP).
Respecto de la disposición final de las sustancias y del producto maderero incautado, el delegado presidencial de Arica y Parinacota, Cristián Sayes, reveló a PortalPortuario que su destrucción tiene un costo que alcanza los 8 mil millones de pesos.
La autoridad, recordó -además- lo que significó la eliminación de precursores químicos decomisados y que quedaron abandonados en el puerto de la ciudad por cinco años. En ese caso, el producto debió ser enviado a Santiago para su eliminación a un costo que alcanzó 1.000 millones de pesos.
"Debemos generar un flujo de fiscalización que sea rápido y eficiente y generar una capacidad de destrucción no inmediata, pero sí rápida. De hecho, ya estamos haciendo pruebas de cómo poder realizarlo acá. Debimos, aún así, enviar los precursores para su destrucción a Santiago, lo que nos costó casi mil millones, los que deben salir de recursos fiscales. La madera estaba costando $8 mil millones destruirla, ya que reutilizarla supone un proceso más complejo para el que no tenemos capacidad, por lo que la destrucción es el único camino", dijo Sayes.
"Debemos trabajar en optimizar los tiempos de fiscalización y que podamos tener la capacidad para no entorpecer ni al exportador, ni la logística ni la operación del puerto. Nosotros debemos ser un socio estratégico y debemos aplicar todos los recursos que tengamos para que esto sea un flujo rápido, desde que llega el contenedor para realizar la fiscalización y si se realizan pruebas de laboratorio sea en el mismo lugar y no tengamos que enviar a Santiago", remarcó la autoridad gubernamental.
Independiente del costo, Sayes afirmó que la eliminación de la madera es posible desarrollar en la Región de Arica sin mayor contratiempo, no así el caso de precursores químicos que -por ahora- no tienen opción a nivel local.
"Tiene un costo importante, pero lo que es complejo son los precursores, no así la madera. En el caso de la madera, tenemos la facultad de poder destruirla por combustión y en eso nos estamos demorando alrededor de dos horas y media. Hicimos una prueba con dos toneladas y resultó de muy buena forma, pero lo importante es ir afinando los tiempos en logística, para mover y destruir todos estos elementos. No hay que olvidar estos procedimientos son por ley 20.000, por lo que tienen todo un seguimiento, fiscalización y la corroboración de que está todo destruido", expresó.
"De todas maneras, estamos tratando de ser más agiles para no entorpecer la labor del puerto y que las industrias de soya en Brasil, de madera o minerales o todos los productos que puedan salir por Arica confíen en que la institucionalidad está resguardando que no haya el paso de productos relacionados con el narcotráfico, contrabando, tengan un tratamiento prolijo y que no paguen justos por pecadores. Por eso, es importante implementar procesos de rápida fiscalización y comprobación que no se trata de elementos que se encuentran contaminados para que pueda seguir el rumbo o se quede incautado si es que corresponde, sin perder tiempo ni espacio para que esto tenga un flujo más eficiente", añadió.
La auoridad, asimismo, señaló que desde Chile se está trabajando con distintos organismos de control en Bolivia para evitar el flujo de cargas ilícitas que están permeando, en este caso, a la industria silvícola del país altiplánico. De la misma manera, descartó que el golpe al narcotráfico producido en el puerto ariqueño haya tenido por finalidad desprestigiar al sector maderero y a la marca país boliviana.
"Esto sin lugar a dudas es algo muy bueno para poder, de una vez por todas, derrotar al narcotráfico que está permeando la industria maderera de Bolivia y los puertos chilenos. Eso es lo que estamos tratando de impulsar o de sensibilizar con Bolivia, porque ellos tienen toda la voluntad de colaborar, pero en un momento apareció la figura de que se buscaba era desprestigiar a su industria maderera y que no habían certezas, pero nosotros sí las tenemos. Acá se tuvo una prueba de campo que salió positiva, se enviaron las muestras al Instituto de Salud Pública que ratificó que el producto estaba contaminado con clorhidrato de cocaína y ketamina", sostuvo.
"En definitiva, estoy muy satisfecho no sólo con la incautación de droga realizada, ya que queremos ir mucho más profundo y colaborar internacionalmente con la Fiscalía Federal de Bolivia, para poder darle antecedentes sobre el origen de estas maderas y ser capaces de agilizar el proceso, porque si nos quedamos con esta madera acá, el proceso se queda acá. Por ende, debemos ser rápidos en la toma de muestras, no entorpecer el transporte y la logística, para que se marque el contenedor y que siga su curso, colaborando con la Policía Internacional para que el narcotraficante de destino se pueda detener, ya que el objetivo final es poder desbaratar toda esa banda", subrayó.

