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La justicia estadounidense condenó a las navieras MSC Shipmanagement Limited y Hong Kong Spirit Shipping and Trading Limited al pago conjunto de 1,75 millones de dólares de multa y a cuatro años de libertad condicional. Ambas firmas admitieron su responsabilidad en el vertido ilegal de residuos petrolíferos al océano y en la falsificación de los registros oficiales a bordo del buque MSC Samira III.
"MSC Shipmanagement Limited, una de las empresas de transporte marítimo más grandes del mundo, se declaró culpable de dos cargos por violar la Ley para Prevenir la Contaminación por Buques (APPS) debido a actos cometidos en el buque de motor MSC Samira III entre junio de 2024 y enero de 2025", comunicó la Oficina de Asuntos Públicos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
"El propietario de la embarcación, Hong Kong Spirit Shipping and Trading Limited, también se declaró culpable de dos cargos por violar la APPS. Ambas compañías fueron sentenciadas a pagar una multa combinada de 1,75 millones de dólares y a cumplir cuatro años de libertad condicional. El segundo ingeniero, Mikhail Tsurikov, se había declarado culpable previamente de violar la APPS y su sentencia está prevista para el 10 de septiembre", complementó.
Según consta en el expediente, entre junio y septiembre de 2024, mandos del departamento de máquinas del MSC Samira III ordenaron a subordinados trasvasar agua de sentina hidrocarburada al tanque de aguas residuales mediante mangueras y bombas portátiles. Luego, la tripulación vertió el efluente contaminado al océano a través de la válvula de descarga de dicho tanque, eludiendo así el separador de agua y aceite (equipo diseñado para impedir descargas que superen las 15 partes por millón de hidrocarburo).
A pesar de que la normativa estadounidense e internacional exige asentar estas operaciones excepcionales en el libro de registro de hidrocarburos, los responsables omitieron anotarlas. Asimismo, entre septiembre de 2024 y enero de 2025, los mismos oficiales engañaron en reiteradas ocasiones al monitor del purificador haciendo circular agua dulce en lugar del residuo oleoso, lo que les permitió verter el efluente de forma directa al mar sin dejar constancia legal de ello.
Además, se reportó que en enero de 2025, el MSC Samira III realizó dos escalas separadas en el Puerto de Philadelphia, donde su tripulación presentó el libro de registro de hidrocarburos falso ante la Guardia Costera de los Estados Unidos.
Al respecto, el subfiscal general principal de la División de Energía y Recursos Naturales (ENRD), Adam Gustafson, declaró que "los buques extranjeros que ingresan a los puertos de los Estados Unidos y presentan documentos falsos atentan contra nuestros esfuerzos para preservar el medio ambiente y hacer cumplir la ley. Protegeremos con firmeza la integridad de nuestro sistema de control de puertos frente a los actores que anteponen las ganancias al cumplimiento normativo".
"Estas empresas recortaron gastos repetidamente y lo encubrieron, contaminando el medio marino. Sus violaciones evidencian tanto un desprecio por las leyes de nuestro país como un claro caso de codicia. Los navieros que descarguen contaminantes de forma ilegal y alteren sus registros serán procesados y rendirán cuentas", afirmó el fiscal federal David Metcalf para el Distrito Este de Pensilvania.
"Ocultar deliberadamente las descargas ilegales pone en riesgo nuestro entorno marino y socava los marcos regulatorios nacionales e internacionales diseñados para mantener la seguridad de nuestras vías navegables. La Guardia Costera mantiene su compromiso de trabajar con nuestros socios federales para exigir responsabilidades a los operadores cuando violan las leyes que protegen nuestros océanos", señaló el capitán de la Guardia Costera de Estados Unidos, Roberto Rivera, capitán del puerto y comandante del Sector Delaware Bay.
Javier González, subagente especial a cargo del CGIS, apuntó que "el Servicio de Investigación Criminal de la Guardia Costera (CGIS) posee facultades legales únicas y capacidades de investigación especializadas, diseñadas específicamente para abordar conductas delictivas complejas en el ámbito marítimo".
"Cuando los operadores marítimos incurren en engaños penales, falsifican registros oficiales e intentan eludir la supervisión federal, los agentes especiales del CGIS cuentan con la pericia técnica y la jurisdicción para esclarecer la verdad y responsabilizar a los perpetradores. Este caso subraya nuestro compromiso inquebrantable de mantener la integridad de nuestras vías navegables y hacer cumplir el estado de derecho en todo el dominio marítimo", concluyó.

