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Un informe publicado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) examina la relevancia operativa de los principales pasos, estrechos y canales del planeta que, sin atravesar crisis armadas de alta intensidad, constituyen la columna vertebral del transporte marítimo global. A partir de estadísticas de la plataforma Portwatch del Fondo Monetario Internacional (FMI), el estudio detalla las características y tendencias de estos siete puntos neurálgicos.

El desvío de embarcaciones por la inestabilidad en el Mar Rojo devolvió un peso central al Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África. Esta ruta a océano abierto, virtualmente inbloqueable, añade entre 10 y 15 días a los trayectos entre Europa y Medio Oriente, incrementando el flujo diario de crudo a 9,1 millones de barriles en el primer semestre de 2025. Para la Argentina, representa una vía clave, ya que el 61% de los buques salidos del Up River durante el último año utilizaron este paso para alcanzar sus destinos.
Por su parte, el Canal de Panamá une el Atlántico con el Pacífico canalizando cerca del 3% del comercio marítimo mundial mediante más de 11.000 cruces anuales. El paso concentra principalmente flujos desde la costa este de los Estados Unidos hacia Asia y el Pacífico sudamericano. En el plano institucional, la Corte Suprema panameña declaró inconstitucional en enero de 2026 la concesión portuaria de la empresa china CK Hutchison en Balboa y Cristóbal, pasando la gestión de forma transitoria a subsidiarias de Maersk y MSC.

El Estrecho de Taiwán es un punto crítico por donde circula una porción sustancial del tráfico de contenedores y gas natural licuado (GNL) hacia el noreste de Asia, sumado a su condición de polo global en la fabricación de semiconductores.
En paralelo, el Estrecho de Malaca es la arteria de mayor peso relativo global, concentrando el 13,7% del peso comercial del planeta y un tránsito promedio diario de 226 buques en 2026. Por sus aguas pasa más de un cuarto del petróleo mundial. No obstante, su escasa profundidad (25 metros) limita el paso de petroleros de gran porte, derivando parte del tráfico granelero hacia el Estrecho de Lombok en Indonesia, cuya profundidad mínima de 250 metros permitió un crecimiento del 25% en el tonelaje transportado en lo que va de 2026.

En Europa, el Canal de la Mancha (Estrecho de Dover) promedia 168 buques diarios en 2026, posicionándose como el cuarto paso con mayor densidad de tráfico en el mundo y sosteniendo un mix diversificado de tanqueros, contenedores y cabotaje regional.
Finalmente, el Estrecho de Gibraltar conecta el Mediterráneo con el Atlántico y representa una de las mayores plazas de bunkering (reabastecimiento de combustible) del mundo. Los datos del FMI reflejan que, a raíz de la reorientación de rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza por los conflictos en el Mar Rojo, Gibraltar registró una caída del 8% en sus tránsitos diarios respecto de su pico de 2023, siendo la carga a granel la más afectada con un retroceso del 25% en tonelaje.


