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Autoridades de Alaska destacaron el proyecto Graphite Creek, una iniciativa minera que moverá minerales de grafito a través del Puerto de Nome. El gobernador del Estado, Mike Dunleavy, identificó el proyecto de Graphite One como una fuente nacional de grafito potencialmente significativa para Estados Unidos, en el marco de los esfuerzos por fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y reducir la dependencia de fuentes extranjeras.
La iniciativa contempla la extracción y procesamiento de grafito natural en Alaska, el transporte de materiales a través del Puerto de Nome, la fabricación de materiales avanzados en Ohio y un posible reciclaje.
El gobernador afirmó que "entre sus numerosos yacimientos minerales, Alaska posee una abundante reserva de grafito en el proyecto Graphite Creek, cuyo nombre le viene como anillo al dedo. Nuevas estimaciones sugieren que esta reserva por sí sola podría proporcionar suficiente grafito para cubrir las necesidades de todo el país durante un siglo".
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, Graphite Creek constituyó el yacimiento de grafito más grande conocido en el país. El informe de 2026 sobre materias primas minerales de dicha entidad indicó que, en 2025, Estados Unidos siguió dependiendo de un grado de 100% de las importaciones netas de grafito natural, al tiempo que Alaska albergó recursos conocidos de 57 de los 60 minerales críticos designados por el gobierno estadounidense.
El presidente y director ejecutivo de Graphite One, Anthony Huston, sostuvo que "las declaraciones del gobernador Dunleavy subrayan la importancia estratégica de Graphite Creek para Estados Unidos".
El ejecutivo agregó que "Graphite One está impulsando una cadena de suministro estadounidense totalmente integrada, con Graphite Creek en Alaska como eje central y la fabricación de materiales de grafito avanzados en Ohio, diseñada para transformar un recurso estadounidense de primera clase en un suministro estadounidense seguro".
Huston sostuvo también que "si Estados Unidos realmente quiere reducir su dependencia del grafito extranjero, debe desarrollar recursos nacionales a gran escala. Ese es el objetivo de la construcción de Graphite One".
El respaldo del gobernador hacia la iniciativa incluyó su propuesta previa para calificar a Graphite Creek como proyecto de infraestructura federal de alta prioridad. En junio de 2025, la iniciativa resultó aceptada como "proyecto cubierto" bajo el proceso federal de permisos FAST-41, convirtiéndose en el primer proyecto minero de Alaska en ingresar a dicho panel de control.

