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Los hutíes de Yemen, alineados con Teherán, alcanzaron la estratégica isla de Perim en el estrecho de Bab el-Mandeb, según confirmaron cuatro fuentes gubernamentales a Reuters. El avance busca consolidar su dominio sobre esta vital ruta marítima global en el marco de la escalada bélica en Medio Oriente.
Previamente, fuentes del gobierno yemení -reconocido internacionalmente e impulsado por Riad- informaron que sus tropas se retiraron de la isla y que la insurgencia tomó, además, la ciudad costera de Dhubab, ubicada justo enfrente.
El control de Bab el-Mandeb -situado en el extremo opuesto de la península arábiga respecto al estrecho de Ormuz– otorgaría a Irán un punto de presión crítico frente a Estados Unidos al restringir un segundo corredor energético clave y empujar al alza los precios del crudo.
Arabia Saudí depende de esta ruta en el mar Rojo desde que el conflicto bloqueó en la práctica el paso por Ormuz, por donde circulaba una quinta parte del petróleo mundial.
Para Riad la situación se complica aún más tras detectarse humo mediante imágenes satelitales en las inmediaciones del oleoducto Este-Oeste, la vía utilizada por la estatal Aramco para desviar sus exportaciones hacia el oeste desde que comenzaron los ataques entre EE.UU., Israel e Irán hace seis meses.
Esta inestabilidad y los ataques rebeldes redujeron el suministro saudí a 6 millones de barriles diarios en agosto (su nivel más bajo en tres décadas), impulsando la cotización del crudo por encima de los 100 dólares.
No obstante, los precios experimentaron una ligera tregua ante las negociaciones promovidas por Omán e Irán para alcanzar un acuerdo temporal de navegación en Ormuz, reunión fijada para este lunes en Salalah con cancilleres del Golfo.
En el frente terrestre, las fuerzas gubernamentales anunciaron una contraofensiva para recuperar la costa del mar Rojo, instando a la población a evacuar la ruta entre Taiz y la recien capturada ciudad de Moca.
Según fuentes regionales e iraníes consultadas por Reuters, esta rápida ofensiva insurgente contó con dirección directa de la Guardia Revolucionaria de Irán para abrir un nuevo frente contra Washington.

