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Norfolk Southern (NSC) enfrenta un dilema financiero para el tercer trimestre. Aunque le arrebata cuota de mercado al transporte por carretera, el alza del diésel amenaza sus márgenes. En una conferencia de Morgan Stanley en California, sus ejecutivos señalaron al combustible como el principal freno para sus resultados.
La compañía preveía que los precios tocaran techo en mayo. Sin embargo, las subidas continuas restarán 250 puntos básicos (2,5%) a su ratio operativo frente a lo proyectado hace dos meses, desviando la métrica clave que mide los costos de funcionamiento sobre ingresos.
Al respecto, el CFO de NSC, Jason Zampi, planteó que el desempeño del tercer trimestre será ligeramente peor que las tendencias estacionales habituales.
A pesar de la presión vinculada al combustible, los ejecutivos prevén un incremento continuo en su cuota del mercado de carga en el entorno actual, y señalaron que la próxima gran oportunidad para migrar fletes del camión al ferrocarril llegará el próximo año, durante la temporada de licitaciones de contratos intermodales.
Zampi indicó que los clientes han dejado atrás en su mayor parte la incertidumbre por los aranceles, describiéndolos como un evento puntual que ya no ejerce un impacto significativo en mercados como el automotriz.
El CFO añadió que el conflicto en Medio Oriente sigue siendo una preocupación mayor debido a su efecto en los precios del combustible y en las rutas del comercio marítimo global.
Con respecto a la propuesta de fusión con Union Pacific, los ejecutivos de NSC señalaron que la revisión regulatoria avanza en líneas generales según lo previsto y que el cronograma actual ofrece mayor visibilidad sobre el proceso.

