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En una operación de alta precisión técnica, SAAM Towage completó la asistencia para la descarga y traslado del China Zorrilla, el catamarán 100% eléctrico más grande del mundo en su categoría y que se incorporará a la flota de Buquebus.
La nave —de 130 metros de eslora, 32 metros de manga y casco de aluminio— arribó a aguas uruguayas a bordo del Black Marlin, buque semisumergible especializado en cargas extrapesadas.
El despliegue consideró la participación directa de los remolcadores Gaucho II y Portobelo para la maniobra de desacople por flotación asistida en Nueva Palmira; y luego, una travesía de cerca de 60 millas náuticas y 10 horas de navegación sostenida hasta el Puerto de Colonia a cargo de Matrero y Matrero II.
"Estamos muy satisfechos con el resultado de esta operación, que exigió una planificación milimétrica y una coordinación absoluta entre todos los equipos. En maniobras extraordinarias como esta, la experiencia de nuestras tripulaciones y una sólida cultura de seguridad marcan la diferencia. Es un orgullo contribuir a que los grandes avances hacia una industria marítima más sostenible se hagan realidad", destacó la cluster manager Cono Sur de SAAM, Javiera Hevia.
Operativo
El operativo comenzó frente a las costas de Nueva Palmira, con la liberación de las trincas que mantenían sujeto al catamarán. En una zona de aproximadamente 20 metros de profundidad, el Black Marlin ejecutó una maniobra controlada de lastre, conocida como float off, sumergiendo deliberadamente su cubierta para permitir que el China Zorrilla flotara por sus propios medios.
En ese momento, los remolcadores de SAAM Towage entraron en acción para estabilizar la embarcación y guiarla con seguridad hacia el costado de babor del buque matriz.
Con la nave ya en el agua, se inició la fase de traslado a través del canal Martín García rumbo a Colonia. Para gobernar la estructura, un remolcador se ubicó en la proa y otro en la popa, asegurando el direccionamiento continuo durante las cerca de 10 horas de recorrido.
La operación culminó con un atraque de alta precisión en los muelles de Colonia, cuyos espacios reducidos pusieron a prueba la destreza y capacidad técnica de las tripulaciones de SAAM.
"Participar en proyectos de relevancia global ratifica nuestra capacidad para ejecutar operaciones de clase mundial. En SAAM combinamos innovación, seguridad y excelencia operacional para conectar a la industria con soluciones más eficientes y limpias", agregó Hevia.

