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Antofagasta Terminal Internacional (ATI) registró un 38% menos en el cierre de sus operaciones durante el primer semestre de 2026, acentuando un 43% en época invernal (junio a agosto). El resultado favorable a la actividad portuaria ha sido fruto del aumento del umbral de altura de ola que pasó de 1,60 a 1,65 metros.
Desde la compañía destacaron que, solo en julio, los días de cierre cayeron de 10 a 2,1, lo que ha favorecido a la cadena logística regional antofagastina, la cual está estrechamente vinculada a la gran minería.
Los cierres de puerto, cabe mencionar, son determinados y autorizados por la Autoridad Marítima, de acuerdo con las condiciones de oleaje y los criterios establecidos por normativa, con el foco de resguardar la seguridad de las personas y las operaciones portuarias.
El gerente General de Antofagasta Terminal Internacional (ATI), Mark Bindhoff, explicó que esto es el resultado de un trabajo coordinado y en conjunto con la Autoridad Marítima que permitió elevar el umbral operativo de altura de ola desde 1,60 a 1,65 metros, y se está trabajando para llegar a la meta de 1,75 metros, lo que permitirá fortalecer el servicio y, con ello, a la economía nacional.
"Al aumentar la altura de ola fortalecemos la continuidad de nuestras operaciones, siempre considerando los criterios de seguridad establecidos por la autoridad marítima. Contar con una mayor disponibilidad de sitio nos permite responder, de mejor manera, a las necesidades de nuestros clientes y contribuir a la cadena logística con mayor eficiencia y robustez", remarcó Bindhoff.
Bindhoff resaltó, a su vez, la mayor disponibilidad operacional alcanzada durante julio, lo que permitió reducir el impacto sobre la actividad portuaria, favoreciendo una mayor continuidad en la atención de naves y en la transferencia de carga.
"Esto se traduce en un servicio más confiable para los clientes, con menos interrupciones y una mejor capacidad para responder a las necesidades del comercio exterior", precisó.

