• 3 min de lectura
• 3 min de lectura
Durante años, Puerto Chiapas fue identificado como un puerto de vocación pesquera, estrechamente ligado a la flota atunera y con una actividad comercial limitada por factores estructurales que frenaban su crecimiento. Hoy, la narrativa comienza a cambiar. El Programa Maestro de Desarrollo Portuario (PMDP) 2025-2030 plantea una ruta para convertirlo en una plataforma logística con mayor integración regional, mientras que quienes operan diariamente en el recinto aseguran que las condiciones para detonar ese potencial empiezan a alinearse. Para Zaire Osorio, directora general de Zaire Shipping México, el puerto atraviesa un punto de inflexión en el que convergen infraestructura, política pública y una renovada visión sobre el papel del sur-sureste en el comercio exterior mexicano.
El documento rector de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona) Puerto Chiapas proyecta una estrategia orientada a diversificar las cargas, fortalecer la conectividad con Centroamérica y consolidar al recinto como un nodo logístico complementario al desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), que suma ya 14 Polos de Desarrollo para el Bienestar. Esa visión encuentra eco entre los actores privados que han acompañado la evolución del puerto durante los últimos años.
"Es un buen momento para voltear o volver a voltear al sur, porque ya tenemos infraestructura (…) tenemos puerto, aeropuerto, tren y frontera", afirma Osorio en entrevista con T21, quien considera que el escenario actual difiere por completo del que enfrentaba la región hace apenas algunos años.
La directiva recuerda que Puerto Chiapas permaneció en años recientes con un desarrollo contenido debido, entre otros factores, a los cambios en la adscripción aduanera que modificaron los incentivos para el comercio internacional con Guatemala. Al ya no pertenecer a Ciudad Hidalgo, Chiapas, sino depender de la aduana de Salina Cruz, en Oaxaca (un cambio que ocurrió el 31 de diciembre de 2022), explica, se perdió parte de la competitividad que históricamente había caracterizado al puerto como punto de tránsito internacional hacia Centroamérica. Esa situación comenzó a revertirse con el regreso a la adscripción de la sección aduanera de Ciudad Hidalgo (desde el 15 de mayo de 2025), una decisión que, desde su perspectiva, devuelve al puerto parte de su naturaleza logística.
El propio PMDP reconoce precisamente a Centroamérica como uno de los mercados naturales para impulsar el crecimiento del recinto, particularmente a través de mayores flujos de comercio con Guatemala y del desarrollo de cadenas logísticas regionales. El hecho de pertenecer ahora a la aduana de Ciudad Hidalgo acerca al puerto a su objetivo de conquistar el mercado de la región.