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Una flota científica y pesquera de 20 embarcaciones se desplazará frente a la costa peruana para conocer con mayor precisión el estado de la anchoveta, la pota y otros recursos pelágicos, en una operación liderada por el Instituto del Mar del Perú (Imarpe), organismo adscrito al Ministerio de la Producción (Produce), en un escenario marcado por el fenómeno El Niño 2026-2027.
El Crucero de Evaluación Hidroacústica de Anchoveta y Otros Recursos Pelágicos Cr. 2609-10, programado en setiembre-octubre, permitirá estimar la biomasa, distribución espacial y estructura poblacional de la anchoveta y otros recursos; además de recoger información sobre sus condiciones biológicas y las características ambientales del mar peruano.
Produce señaló que estos resultados fortalecerán la evaluación científica y sustentarán las decisiones de manejo pesquero.
La participación de la flota pesquera nacional permitirá ampliar significativamente la cobertura geográfica y el esfuerzo de muestreo, con operaciones simultáneas en diferentes sectores del litoral.
Del total de embarcaciones acreditadas, 15 corresponden a la Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) y cinco a la Asociación Nacional de Armadores Pesqueros (ANAP) de la Ley 26920. Por parte de la SNP, las EP Andes 53 y EP Tasa 427 serán equipadas con ecosondas científicas Simrad de Imarpe, para realizar muestreos acústicos y oceanográficos en las zonas norte-centro y sur, complementando la información obtenida por el BIC Luis Flores Portugal.
También participará la EP Inca 3, embarcación arrastrera de fondo que operará principalmente en la zona norte-centro; además de nueve embarcaciones para muestreos biológicos y lances de comprobación y tres unidades de contingencia para eventuales reemplazos operativos.
"Estamos ampliando el esfuerzo de investigación para obtener una visión mucho más completa de lo que está ocurriendo en nuestro mar", sostuvo Martín Salazar, gerente científico del Imarpe.
"La participación coordinada de las embarcaciones permitirá cubrir mayores áreas, incrementar el número de muestras y contrastar en campo la información registrada por los equipos acústicos. Esto fortalece la evidencia científica que necesitamos a fin de orientar las decisiones de manejo pesquero", agregó.
Los registros hidroacústicos serán contrastados mediante lances de pesca dirigidos sobre los cardúmenes detectados, permitiendo identificar las especies presentes y mejorar la precisión de las estimaciones. Las muestras permitirán determinar la composición de las capturas, estructura de tallas, condición reproductiva, presencia de juveniles y estado biológico de la anchoveta y otros recursos pelágicos.
El crucero también recogerá información ambiental y ecosistémica, incluyendo observaciones sobre la relación entre los recursos y su entorno; además de muestras de plancton e ictioplancton.
Dentro de esta evaluación se considerará también la pota o calamar gigante, cuyos registros permitirán complementar el conocimiento científico generado por el Imarpe en anteriores operaciones específicas, como la Calamar V, y contribuir a una mejor comprensión de su distribución frente a las condiciones oceanográficas actuales.
"En un escenario ambiental dinámico no basta con conocer cuánto recurso existe. También necesitamos saber dónde está, cómo está distribuido, qué estructura de tallas presenta y cuáles son sus características biológicas y ambientales. Esa información permite reducir la incertidumbre y contar con mejores elementos para las decisiones de manejo", explicó Martín Salazar.
Las cinco embarcaciones acreditadas por la ANAP apoyarán las actividades de prospección y muestreo biológico en los sectores Talara-Chicama, Chicama-Huacho y Huacho-Callao, de acuerdo con los recorridos previstos en el plan del crucero.
Con este desplazamiento, el Imarpe incrementará la cobertura, resolución espacial y representatividad de la información científica sobre los recursos y el ambiente marino. Los resultados constituirán un insumo para las decisiones de manejo pesquero y el aprovechamiento sostenible de los recursos, particularmente frente al escenario del fenómeno El Niño 2026-2027.

