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En el marco de la conmemoración de los 160 años de la fundación de la Sociedad Rural Argentina (SRA), su presidente, Nicolás Pino, encabezó el acto de inauguración de la 138° Exposición de Ganadería, Agricultura e Industria Internacional en el predio de Palermo.
Durante su discurso, Pino repasó el impacto económico del sector agropecuario, analizó la coyuntura macroeconómica, renovó el pedido por la supresión definitiva de los derechos de exportación y trazó los ejes de una agenda de desarrollo enfocada en la sostenibilidad, la digitalización y el federalismo.
En su exposición, el dirigente ruralista remarcó el rol central del agro en la recuperación económica nacional, precisando que en el último ciclo la actividad agrícola generó USD 40.000 millones, la ganadería USD 34.000 millones y las producciones regionales USD 11.500 millones, consolidando un aporte global superior a los USD 83.000 millones a la economía argentina.
Pino dedicó un apartado central a la cuestión tributaria y a los derechos de exportación (retenciones):

Respecto de las medidas del Gobierno nacional, Pino valoró la desaceleración inflacionaria, la estabilidad cambiaria, la búsqueda del equilibrio fiscal y la desregulación para la apertura de mercados externos, destacando el diálogo fluido entre la entidad y las autoridades oficiales.
En el plano de las materias pendientes, dirigió un mensaje a gobernadores e intendentes sobre la carga tributaria provincial y municipal:
De cara al futuro del sector, el titular de la SRA sostuvo que, con las condiciones macroeconómicas y financieras adecuadas —incluidas líneas de crédito de largo plazo a tasas productivas—, el agro argentino tiene la capacidad de crecer un 50% en cereales y oleaginosas, sumar un millón de toneladas de carne, duplicar la superficie forestal e incorporar 2.000 millones de litros de leche, agregando unos USD 20.000 millones anuales al PBI.
Para alcanzar esa meta, enfatizó que la expansión no se basará en el avance indefinido de la frontera agrícola, sino en la eficiencia en el uso de recursos y en la adopción de tecnologías de precisión (inteligencia artificial, robótica, drones y trazabilidad digital). Asimismo, reafirmó la propiedad privada del productor sobre los servicios ecosistémicos y la captura de carbono de sus suelos en el marco de los proyectos legislativos en debate.

